NM de la Rosa
Poeta recién llegado
El tiempo no detiene su marcha
Las horas pasan y el día llega.
Las horas pasan y el día llega.
Nos mirábamos a los ojos; ocultábamos nuestro mirar
Comenzamos a hablar y a veces sin hablar hablábamos
El encuentro inspiraba para más allá de un simple platicar
Deseaba abrazarte tocar tu mano
Mas mis manos y brazos no me obedecían
Tan solo temblaba
Las lágrimas amenazaban con desbordarse de mis ojos
El tiempo seguía su marcha sin detenerse
La hora llegó, tiempo de partir tiempo de irse
Tus ojos me decían, que marcharte no querías
La suplica no te vayas se quedó en el aire
Tu abrazo la desvaneció
El adiós contigo partió.
Comenzamos a hablar y a veces sin hablar hablábamos
El encuentro inspiraba para más allá de un simple platicar
Deseaba abrazarte tocar tu mano
Mas mis manos y brazos no me obedecían
Tan solo temblaba
Las lágrimas amenazaban con desbordarse de mis ojos
El tiempo seguía su marcha sin detenerse
La hora llegó, tiempo de partir tiempo de irse
Tus ojos me decían, que marcharte no querías
La suplica no te vayas se quedó en el aire
Tu abrazo la desvaneció
El adiós contigo partió.
Horas
días ¡avancen! Y su marcha no detengan
Que un segundo encuentro está por venir.
Que un segundo encuentro está por venir.