José Rafael Gream
Poeta reconocido en el portal
Ana: Mi amor, ¡recuerda!, mañana es quincena, me tienes que dar dinero para comprarme el tinte de cabello, ¡las canas se me notan!.
José: ¡Mujer!, ¿que tanto te coloreas esa cabeza?, te vas a quedar coco pelada. ¡si!, mañana te doy algo de efectivo, trata de buscar un tinte de esos que te duran, ¡ya me cargas a monte!.
Al día siguiente, José cobra y le entrega la plata a Ana para que por fin se tranquilice y lo deje en paz. Unos minutos después, Ana se va a una peluquería y compra su anhelado tinte, ella se pinta de lo más tranquila, y luego, se cubre con un gorro térmico. Lo que no percataba, es que en el empaque advertía: " Dejar aplicado aproximadamente 5 minutos, pero queriendo verse bella, lo dejó actuar 1 hora".
Finalizado el tiempo, Ana se retira el gorro, llevándose la gran sorpresa de que su pelo se desprendió del cuero cabelludo. ¡ Gritó diciendo!:
Ana: José, José, ven a ver mi amor, ¡mira!, me quedé calva, ¿ y ahora que hago?.
De inmediato llega José, y al verla, sonríe diciendo: Te iras a cortar la cabeza mijita, porque yo no te doy ni una locha, ¡es más!, dame acá el greñero que se te calló, me lo voy a implantar, ahora es mi turno de disfrutar la bendita peluca, ¡ah!, me das efectivo para el corte, el secado y el alisado.