Jcmch
Poeta veterano en el portal.
Esa noche...estaba soñando...soñaba...como en las lejanías de tus besos olvidados,
como los aires amarillos de tu ausencia,
como el dulce palmar de los ecos de la soledad.
Esa noche veía tus ojos de luciérnaga,
y recordaba tus matices.
Tu esencia dulce de reina...soberana de la Tierra.
Ese largo cabello negro, liso como cascadas de vino.
Esas caderas blancas y extrañas, de niña insolente.
Los viajes del mediodía por el puerto de San Juan...
esos bellos momentos, que se fueron con el mar.
Las palabras de tus eternas letanías...espuma salada...
que se estremece entre tus piernas...suaves delicias...
perdido estoy en las corrientes turbulentas de tu recuerdo...
un pasado luminoso que se apago, con través.
Caballeros de nocturna languidez...trajinados sin costura.
Son ellos los viajeros destellos que coronan tu ternura.
Un dia, los dolores de la vida despertaron de sus tumbas.
Se hicieron zombis aciegos del dia encunado.
Tus lágrimas al viento...cuantos cabellos recorrían tu mirada.
Te fuiste a pagar tus tributos...recobrar tu sacrificio de pobreza
Olvidados los fulgores del tibio sentimiento...
Esa noche soñaba...sueños que cenizos se cubrieron de olvido.
Recuerda, señora, que el alma nunca olvida...
cuando las llamas que le componen se elevan al horizonte.
No olvides que solíamos amarnos...que aunque otros
hurgen entre tus profundos tesoros...
nadie tendra lo que obtuve yo...
nadie vera las luces divinas de tu virginidad...
Esa noche...de dolorosos recuerdos...no volverá...señora...
Te dulcifico el camino del exilio...para que lejos...
te pierdas entre las algas del sol.
Alla en donde el astro se jubila en su fantasia ultravioleta.
Y donde las horas se sumergen en el mar aciago del destino.