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Moderador de Filosóficos.Miembro del Jurado.
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Miembro del JURADO DE LA MUSA
INTRODUCCIÓN.
En otros ensayos he mencionado como la retórica fuera empleada como una herramienta/arma para difusión/encubrimiento.
Ha sido interesante leer y releer no solo obras de escritores notables y recorrer los abstractos de decenas de estudios sobre el empleo del desdoblamiento del lenguaje y la resignificación de palabras y símbolos.
Aun cuando esta herramienta puede ser usada por cualquier facción o movimiento político, ha sido la izquierda marxista quien llevó su uso a capacidades de engañar no solo un pueblo, sino a cuatro generaciones de seres humanos.
Hoy en día persisten seguidores de los manuales (que alguna vez en mi juventud pude estudiar), que se niegan a ver la realidad de su papel como marionetas de un sistema como único fin era implementar y perpetuar un totalitarismo encubierto por propaganda de buenas y humanitarias intenciones.
Vamos ahora a aclarar un caso de éxito de tal aparato de resignificación, al lograr que en la actualidad muchos confundan el nihilismo con el cinismo.
Partamos por el significado real de cada término.
DEFINICIONES*.
Cinismo.
El cinismo es una escuela filosófica que impulsa la revisión de los esquemas de valores de la sociedad, para tomar uno como principal y valedero de base al resto.
Así luego de un primer paso de reflexión y estudio profundo y metódico llegaron a "la virtud" como el objetivo principal pues valida al resto de valores.
Luego el cinismo se enfoca en desarrollar la virtud, y deja de lado desarrollar el resto de valores.
Esta actitud se explica en que al asignar recursos a desarrollar otros valores merman los asignados a la virtud. Mientras que al aplicar todos los recursos a desarrollar la virtud llevan por resultado corregir y afirmas con mayor fortaleza a los demás valores.
Diógenes Laercio en su célebre obra del siglo III d.C., Vidas, opiniones y sentencias de los filósofos más ilustres (Libro VI, dedicado a los cínicos).
https://www.cervantesvirtual.com/ob...00051ebc-82b2-11df-acc7-002185ce6064_325.html
Nihilismo.
La Enciclopedia de Filosofía lo define como un término proveniente del latín nihil (nada), que designa una corriente y actitud filosófica ante la vida. Rechaza todos los principios religiosos, morales y gnoseológicos, fundamentándose en que la vida no tiene sentido, que no existe una deidad, que la naturaleza y el universo son indiferentes al ser humano y su sufrimiento, que no hay un fin último, que no existe verdad absoluta y que la realidad es aparente.
En 1799, Friedrich Heinrich Jacobi en su famosa Carta a Fichte acuña filosóficamente el término "nihilismo" para atacar el idealismo de Kant y Fichte, argumentando que su filosofía reducía la realidad y a Dios a la "nada".
https://www.mercaba.es/ilustracion/nihilismo_de_jacobi.pdf
Décadas más tarde, en la Rusia de 1860, el término se populariza con la novela Padres e hijos de Iván Turguénev. Es en este punto de la historia donde la prensa de la época y los críticos conservadores comenzaron a usar los términos "nihilista", "cínico" y "anarquista" de forma intercambiable y como sinónimos vulgares para descalificar a los jóvenes revolucionarios que rechazaban la autoridad del Estado y la Iglesia.
https://www.solidaridadobrera.org/ateneo_nacho/libros/Ivan Turgueniev - Padres e hijos.pdf
El derrotero que tomaría después se indica a continuación.
EL TRAYECTO DE SIETE ETAPAS
Haremos uso de un gráfico y un resumen del desarrollo de eventos.
Nivel 1 — Cinismo clásico genuino. IV a.C.
Diógenes de Sínope y la escuela de Antístenes.
Rechazo total de las convenciones sociales como acto filosófico: vivir conforme a la naturaleza, sin propiedad, sin pudor artificial.
La virtud es el único bien; lo demás es indiferente (adiáphora).
Núcleo: autosuficiencia (αὐτάρκεια) + desvergüenza positiva (ἀναίδεια) como liberación.
Cinismo clásico (griego)
Nivel 2 — Escepticismo ético. III–I a.C.
Fusión con el estoicismo y el escepticismo pirrónico.
Desconfianza metodológica hacia las instituciones humanas, no como hedonismo sino como rigor intelectual.
La virtud todavía importa; se duda de los medios, no del fin.
Transición: crítica constructiva de la polis y sus normas convencionales.
Nivel 3 — Desencanto ilustrado. XVII–XVIII
La Ilustración produce un escepticismo hacia la religión y la monarquía que hereda el gesto cínico sin el ascetismo.
Voltaire, Swift, los moralistas franceses: la ironía como arma intelectual.
La desconfianza es aún productiva, orientada a reformar.
Pivote: el cinismo abandona el ideal ascético pero conserva la función crítica.
Nivel 4 — Nihilismo pasivo. XIX
Post-Romanticismo y crisis del progreso. El cinismo se convierte en actitud estética de distancia: Schopenhauer, el flâneur, Baudelaire. Se desconfía de todo pero sin propuesta alternativa.
El individuo se retira del compromiso moral.
Ruptura clave: la desconfianza deja de apuntar hacia la virtud y apunta hacia el vacío.
Nivel 5 — Nihilismo activo (cinismo de masas). XX
Sloterdijk (Kritik der zynischen Vernunft, 1983) lo diagnostica: la razón cínica moderna sabe que lo que hace está mal y lo hace de todas formas.
Burocracia, publicidad, política: la conciencia falsa ilustrada.
Ya no es ignorancia; es saber desmoralizado.
Fórmula de Sloterdijk: «falsa conciencia que ya sabe que es falsa y no por eso deja de funcionar».
Nivel 6 — Ironía posmoderna1980–2000
El cinismo se vuelve estilo cultural: distancia irónica permanente, imposibilidad de tomar nada en serio, sinceridad como ingenuidad.
Cultura pop, publicidad que se parodia a sí misma, política espectáculo.
La insolencia es ya postura estética, no crítica.
David Foster Wallace lo llamó «el problema de la ironía»: protege del ridículo pero paraliza la acción.
Nivel 7 — Nihilismo presente (cinismo corrosivo contemporáneo) 2000–hoy
Internet amplifica la insolencia reflexiva: el snark, el trolling, el «todo está podrido» sin propuesta.
Desconfianza sistemática en ciencia, instituciones, motivaciones ajenas.
El cinismo ya no critica el poder; lo reproduce como pasividad y desafección política.
Rasgo distintivo: la desconfianza se vuelve identidad, no herramienta.
Protege el ego ante cualquier decepción.
Nihilismo insolente (cinismo actual)
LA GRAN PARADOJA
El cínico griego desafiaba las normas sociales para alcanzar algo (la virtud natural).
El nihilista (cínico moderno) las desafía para no comprometerse con nada.
El primero era incómodo con propósito; el segundo, cómodo en su incomodidad.
El giro más interesante lo señala el filósofo Peter Sloterdijk: el nihilista (cínico moderno), no es alguien que ignora la hipocresía del sistema, sino alguien que la conoce perfectamente y actúa dentro de ella de todas formas.
Eso es cualitativamente distinto al cínico antiguo, que desafiaba las convenciones desde una posición de principio.
El primero es liberador; el segundo, paralizante.
Diógenes le pedía a Alejandro Magno que se corriera porque le tapaba el sol.
El nihilista (cínico contemporáneo) haría un meme de ello y no saldría de casa.
EL CAMBIO DE TÉRMINOS
Antes mencionamos al nihilismo pasivo y al nihilismo activo.
En esencia ambos parten de negar o vaciar todo esquema de valores.
La diferencia entre nihilismo pasivo y activo es su actitud posterior a tratar de eliminar todo sistema de valores.
El nihilista pasivo acepta que no hay valores válidos.
El nihilista activo o de postura asegura que busca formar un nuevo sistema de valores que parte de la nada.
Punto filosófico.
Desde el punto filosófico se sostiene que la existencia carece de sentido y que no hay ninguna entidad superior o sobrenatural que la dote de significado, objetivo o propósito.
La existencia se concibe como un devenir constante de la historia objetiva en el que no existe ninguna finalidad superior.
Con Nietzsche, la dimensión enciclopédica adquiere un matiz crítico: el nihilismo se asocia al pensamiento de Nietzsche, para quien la cultura occidental, al llegar a su propia ruina y decadencia total, se queda vacía y agotada de los valores ficticios representados en la metafísica, el cristianismo y la vieja moral.
Punto jurídico.
El derecho produce su propia variante del concepto. El nihilismo jurídico no afirma la inutilidad del derecho ni propone prescindir de él: lo utiliza. No hay incompatibilidad entre nihilismo jurídico y exceso normativo, porque su núcleo no es la alegalidad ni la ilegalidad, sino la legalidad sin justicia, sin sentido, instrumental.
Su diagnóstico de fondo: la moral nihilista concluye en la neutralidad del Estado y de la justicia, esto es, en la indiferencia del derecho respecto de la verdad y la justicia; y esa neutralidad conduce, a través del constructivismo jurídico, a una justicia modular en nombre del pluralismo. El resultado es un orden jurídico devenido norma sin juridicidad, pura positividad sin justicia.
La fuente doctrinal clásica en español es Cabanellas. El Diccionario Jurídico Elemental de Guillermo Cabanellas lo describe como una actitud política que caracterizó a parte de la juventud intelectual rusa durante la segunda mitad del siglo XIX, fuertemente polémica y negativa del orden social imperante. En esa tradición, el nihilismo jurídico se ubica entre las voces del Derecho Político, no del Derecho Civil o Penal.
Punto político.
La idea central del nihilismo político es la negación de todo principio moral, toda verdad, toda autoridad y todo orden social. Para los nihilistas, los valores y creencias sobre los que se funda la sociedad —ideologías políticas, religión, moral, derecho, autoridad, familia— son falsos y responden a intereses particulares.
El término se popularizó gracias al escritor ruso Iván Turgénev en su novela Padres e hijos (1862), donde lo explica como una postura política semejante al anarquismo: opuesta a toda autoridad y a toda forma de fe.
En cierto sentido el nihilismo fue la radicalización del anarquismo ruso de Bakunin y Kropotkin. Del anarquismo al nihilismo no hay más que un paso: de pretender destruir el orden social a negarlo hay muy poca distancia. El recurso a la violencia les fue común, como lo demostró el atentado de Karakosov contra el zar Alejandro II en 1866.
En su versión contemporánea, el nihilismo —en su versión "pesimista" y "destructiva", no en la "positiva" de Nietzsche— se presenta en política como la negación de toda creencia o doctrina, la ausencia de fe y la incredulidad respecto de la sociedad, la política y los políticos.
SEMEJANZAS Y DIFERENCIAS
Tanto el cinismo como el nihilismo comparten el gesto de impugnación: los dos señalan hacia la convención social y dicen esto es falso. Pero ahí termina el parecido, porque lo que hacen después es radicalmente distinto.
El cínico griego descarta los valores convencionales porque tiene algo mejor a lo que señalar: la virtud entendida como autosuficiencia y vida conforme a la naturaleza. Su rechazo es instrumental.
Diógenes no niega el valor; lo desplaza. La riqueza no vale nada; la virtud lo vale todo. Hay un suelo firme.
El nihilismo, en cambio, no desplaza los valores: los disuelve. No hay suelo firme debajo, ni uno convencional ni uno natural. Lo que queda después de la disolución depende de qué tipo de nihilismo se trate: en Schopenhauer, nada —resignación y compasión pasiva—; en el movimiento ruso, destrucción como fin en sí mismo; en Nietzsche, la posibilidad de crear valores nuevos desde la voluntad de poder, que es precisamente su intento de salir del nihilismo, no de habitarlo.
La paradoja más aguda es esta: el cínico es más disruptivo socialmente pero más estable filosóficamente. El nihilista es más coherente en su negación pero más frágil existencialmente, porque su postura socava el suelo bajo sus propios pies, incluida la afirmación de que nada tiene valor.
El cinismo es un escalpelo que extirpa lo superfluo para revelar el núcleo. El nihilismo es un disolvente que no deja núcleo.
Más que semejanzas entre cinismo y nihilismo tenemos ciertas coincidencias en sus acciones:
Mientras la diferencia irreductible es:
Hay que entender un detalle de suma importancia pero muy poco propagada, y es que el cinismo de Antístenes y de Diógenes de Sinope, formaron a Crates de Tebas, quien formaría luego a Zenón de Citio, que es el fundador del estoicismo dando paso luego a Cleantes, Crísipo, Marco Aurelio y Epícteto (representantes del estoicismo griego y romano).
¿SE PUEDE SER CÍNICO Y NIHILISTA DE MODO SIMULTÁNEO?
Nunca fueron lo mismo en un mismo tiempo.
El cinismo propone tomar un valor fundamental (la virtud) declarando al resto como descartables.
El nihilismo no propone ningún valor. Desconfía de todos y propone su desaparición.
A pesar de que una rama positivista del nihilismo apunta a la construcción de un nuevo valor, construye en el vacío por lo que fácilmente se derrumba su intento.
Sin embargo en la práctica contemporánea es posible presentar a ambos como contemporáneos a modo de una pantalla mientras se ocultan los conflictos en tanto se aprovecha lo más posible de esa pose de las dos sin la posición de ninguna. Se reduce a una imagen de postureo conveniente.
¿DÓNDE SE HALLA EL ERROR?
El error estriba en que mientras la evolución real es:
Cinismo (griego) - Escepticismo ético - Desencanto ilustrado - Nihilismo pasivo - Nihilismo activo - Ironía posmoderna - Nihilismo presente.
Una gran población considera este avance:
Cinismo (griego) - Cinismo ético - Cinismo ilustrado - Cinismo posromántico - Cinismo de masas - Cinismo posmoderno - Cinismo corrosivo contemporáneo.
Es decir que todas las etapas son etiquetadas como diferentes formas de cinismo, mientras que el término nihilismo se oculta la mayor parte del tiempo.
Así antes un cínico podía criticar, señalando los valores o acciones errados.
Hoy un cínico es alguien que agrede, insulta y niega cualquier valor, sin dar más razones que insultos, o señalando otros aspectos lejos de los valores.
Este es el error:
Llamar cínico a un nihilista.
Fuentes:
Niehues-Pröbsting, Heinrich Der Kynismus des Diogenes und der Begriff des ZynismusWilhelm Fink Verlag, Múnich, 1979. Reed. Suhrkamp, 1988.
En su obra fundamental, Heinrich Niehues-Pröbsting diferencia el kynismus (cinismo clásico) (una filosofía vital y ascética de la naturaleza) del Zynismus (cinismo moderno) (una posición de desconfianza o ideología).
Mientras que el cínico antiguo (kynismus) se burlaba de la hipocresía social desde una postura de verdad pura y cruda, el zínico moderno (zynismus) usa la razón misma como una herramienta de dominio, poder y corrupción.
Sloterdijk, Peter Kritik der zynischen VernunftSuhrkamp Verlag, Fráncfort, 1983. Trad. inglesa: Critique of Cynical Reason, University of Minnesota Press, 1987.
En su obra Crítica de la razón cínica (1983), Peter Sloterdijk expone que el cinismo contemporáneo (zynischen) es una «falsa conciencia ilustrada»: el cínico contemporáneo sabe perfectamente que sus acciones u omisiones causan daño o contradicen sus ideales, pero actúa con realismo utilitario, justificando su cinismo (zynismus) como una ironía protectora ante la desilusión general.
Allen, Ansgar Cynicism. MIT Press Essential Knowledge Series.Cambridge, Massachusetts: MIT Press, 2020. ISBN: 978-0-262-53788-9.
Breve historia del cinismo, desde la intrépida libertad de expresión de los antiguos griegos hasta la negatividad hastiada del presente.
Allen describe el cinismo antiguo como una filosofía improvisada y una forma de vida destinada a escandalizar a sus contemporáneos, sometiendo sus compromisos culturales a la burla. Narra la posterior «purificación» del cinismo por parte de los estoicos; las apropiaciones del cinismo durante el Renacimiento y la Ilustración, basándose en los escritos de Shakespeare, Rabelais, Rousseau, Sade y otros; y la transición del cinismo (la filosofía) al cinismo (la actitud moderna), explorando el cinismo contemporáneo desde las perspectivas de sus críticos de izquierda, liberales y conservadores. Finalmente, considera la posibilidad de un cinismo radical que admita y afirme el peligro que representa para la sociedad contemporánea.
Gertz, Nolen Nihilism. MIT Press Essential Knowledge Series.Cambridge, Massachusetts: MIT Press, 2019. ISBN: 978-0-262-53717-9.
Gertz traza la historia del nihilismo en la filosofía occidental de Sócrates a través de Hannah Arendt y Jean-Paul Sartre.
Gertz continúa considerando lo que no es nihilismo: el pesimismo, el cinismo y la apatía, y por qué. Explora las teorías del nihilismo, incluidas las asociadas con el existencialismo y el postmodernismo.
Vargas Oliva, Santiago «El cinismo contemporáneo en el mundo anglosajón: nuevos enfoques»Ágora: Papeles de Filosofía, vol. 43, n.º 1, Universidad de Santiago de Compostela, 2024.DOI: 10.15304/ag.43.1.8777
https://www.researchgate.net/public...oraneo_en_el_mundo_anglosajon_nuevos_enfoques
Nota de lenguaje:
En español se confunden (a propósito) el cinismo griego y el actual.
Cinismo griego clásico - Cinismo.
Nihilismo - "cinismo" contemporáneo - Cinismo.
En el idioma alemán existe una clara diferencia entre términos y conceptos:
Kynismus - cinismo griego clásico.
Zynismus - "cinismo" contemporáneo.
Notas de redacción:
*Definiciones.
Todo ensayo, igual que todo proyecto ajustado a la metodología científica, procura definir conceptos clave.
Por esto puede ocurrir la existencia de diversas definiciones muy parecidas en esencia, pero redactadas en estilo diferenciados.
Al existir la posibilidad de una manipulación o tergiversación de un concepto entre varios se recurre a un concepto "resumido" que cumple las lineas comunes de todas las definiciones.
En este caso se procura tomar la más cercana a la primera definición u original de la que se tengan referencias comprobadas.
Es decir que ante diversidad de criterios, se emplea el más cercano posible al original sobre el que se tenga un acceso real y verificable.
Cualquier otra interpretación, en otro momento o lugar posterior o diferente, se desecha por simple validación de una fuente original primaria.
El origen de los ensayos:
Este ensayo, a semejanza de otros que he publicado no son invenciones ni aspiraciones propias.
Surgen de lecturas actuales de obras y opiniones diversas.
Cuando un tema o palabra se vuelve "popular" o aparece en mayor número enseguida se vuelve objetivo de una pregunta:
¿Está siendo bien empleado el término?
Cuando la respuesta es negativa, o ambigua, surge una nueva pregunta:
¿Existe alguna razón para el mal uso del término?
Y seguido una tercera pregunta:
¿Cuáles son las novedades geopolíticas y económicas del momento?
Y entonces se nota una intención tras la "popularidad" lo que impulsa a revisar los viejos ensayos ya archivados hace años y actualizarlos.
Afortunadamente el poder de procesamiento de información actual permite confirmar data vieja y además anexar data nueva.
Sin duda una gran ventaja actual respecto al trabajo de libretas de apuntes, fichas bibliográficas y reportes resumen en máquinas olivetti.
Por ceñirse a la metodología se busca tener citas y referencias cotejadas, además de fuentes cruzadas, es decir de posiciones favorables y opuestas.
Son el resultado de la suma y examen de diversas fuentes, estas que son principalmente de orientación marxista.
Se hace esto por cuanto de entre las versiones opuestas, siempre las coincidencias estarán validadas por todas las facciones.
Así el lenguaje empleado puede ser frío, desapasionado, pero directo hasta llegar a doler en ciertos casos.
Sobre las IA ya se ha mencionado en otros ensayos y escritos que son herramientas tan buenas y efectivas como sea el usuario.
Jamás serán más inteligentes que el usuario, pues el mismo algoritmo les impide anteponer la verdad sobre la opinión del usuario.
Incluso si el usuario "ordena" a la IA que no sea benévolo, la IA estará obedeciendo la instrucción de no ser benévolo haciendo que tome una posición antagónica. Esto no significa que sea "mejor", o "bueno" o "correcto".
La IA simplemente obedece instrucciones.
La IA no sirve para juzgar o calificar.
En otros ensayos he mencionado como la retórica fuera empleada como una herramienta/arma para difusión/encubrimiento.
Ha sido interesante leer y releer no solo obras de escritores notables y recorrer los abstractos de decenas de estudios sobre el empleo del desdoblamiento del lenguaje y la resignificación de palabras y símbolos.
Aun cuando esta herramienta puede ser usada por cualquier facción o movimiento político, ha sido la izquierda marxista quien llevó su uso a capacidades de engañar no solo un pueblo, sino a cuatro generaciones de seres humanos.
Hoy en día persisten seguidores de los manuales (que alguna vez en mi juventud pude estudiar), que se niegan a ver la realidad de su papel como marionetas de un sistema como único fin era implementar y perpetuar un totalitarismo encubierto por propaganda de buenas y humanitarias intenciones.
Vamos ahora a aclarar un caso de éxito de tal aparato de resignificación, al lograr que en la actualidad muchos confundan el nihilismo con el cinismo.
Partamos por el significado real de cada término.
DEFINICIONES*.
Cinismo.
El cinismo es una escuela filosófica que impulsa la revisión de los esquemas de valores de la sociedad, para tomar uno como principal y valedero de base al resto.
Así luego de un primer paso de reflexión y estudio profundo y metódico llegaron a "la virtud" como el objetivo principal pues valida al resto de valores.
Luego el cinismo se enfoca en desarrollar la virtud, y deja de lado desarrollar el resto de valores.
Esta actitud se explica en que al asignar recursos a desarrollar otros valores merman los asignados a la virtud. Mientras que al aplicar todos los recursos a desarrollar la virtud llevan por resultado corregir y afirmas con mayor fortaleza a los demás valores.
Diógenes Laercio en su célebre obra del siglo III d.C., Vidas, opiniones y sentencias de los filósofos más ilustres (Libro VI, dedicado a los cínicos).
- Por qué se parece: Laercio explica detalladamente que los cínicos —siguiendo a Antístenes— determinaron que "la virtud es suficiente para la felicidad y no necesita de nada más". Descartaban las disciplinas comunes como la geometría, la música y la literatura porque consideraban que gastar energía en ellas era inútil y desviaba al ser humano de lo único importante: el carácter ético.
https://www.cervantesvirtual.com/ob...00051ebc-82b2-11df-acc7-002185ce6064_325.html
Nihilismo.
La Enciclopedia de Filosofía lo define como un término proveniente del latín nihil (nada), que designa una corriente y actitud filosófica ante la vida. Rechaza todos los principios religiosos, morales y gnoseológicos, fundamentándose en que la vida no tiene sentido, que no existe una deidad, que la naturaleza y el universo son indiferentes al ser humano y su sufrimiento, que no hay un fin último, que no existe verdad absoluta y que la realidad es aparente.
En 1799, Friedrich Heinrich Jacobi en su famosa Carta a Fichte acuña filosóficamente el término "nihilismo" para atacar el idealismo de Kant y Fichte, argumentando que su filosofía reducía la realidad y a Dios a la "nada".
https://www.mercaba.es/ilustracion/nihilismo_de_jacobi.pdf
Décadas más tarde, en la Rusia de 1860, el término se populariza con la novela Padres e hijos de Iván Turguénev. Es en este punto de la historia donde la prensa de la época y los críticos conservadores comenzaron a usar los términos "nihilista", "cínico" y "anarquista" de forma intercambiable y como sinónimos vulgares para descalificar a los jóvenes revolucionarios que rechazaban la autoridad del Estado y la Iglesia.
https://www.solidaridadobrera.org/ateneo_nacho/libros/Ivan Turgueniev - Padres e hijos.pdf
El derrotero que tomaría después se indica a continuación.
EL TRAYECTO DE SIETE ETAPAS
Haremos uso de un gráfico y un resumen del desarrollo de eventos.
Nivel 1 — Cinismo clásico genuino. IV a.C.
Diógenes de Sínope y la escuela de Antístenes.
Rechazo total de las convenciones sociales como acto filosófico: vivir conforme a la naturaleza, sin propiedad, sin pudor artificial.
La virtud es el único bien; lo demás es indiferente (adiáphora).
Núcleo: autosuficiencia (αὐτάρκεια) + desvergüenza positiva (ἀναίδεια) como liberación.
Cinismo clásico (griego)
- Origen: escuela filosófica deliberada
- Meta: alcanzar la virtud y la libertad
- Método: ascetismo, demostración pública
- Actitud hacia la sociedad: correctiva
- Relación con la verdad: la defiende
- Postura ante el poder: lo confronta
- Emoción dominante: orgullo austero
- Figura: Diógenes en su tonel
Nivel 2 — Escepticismo ético. III–I a.C.
Fusión con el estoicismo y el escepticismo pirrónico.
Desconfianza metodológica hacia las instituciones humanas, no como hedonismo sino como rigor intelectual.
La virtud todavía importa; se duda de los medios, no del fin.
Transición: crítica constructiva de la polis y sus normas convencionales.
Nivel 3 — Desencanto ilustrado. XVII–XVIII
La Ilustración produce un escepticismo hacia la religión y la monarquía que hereda el gesto cínico sin el ascetismo.
Voltaire, Swift, los moralistas franceses: la ironía como arma intelectual.
La desconfianza es aún productiva, orientada a reformar.
Pivote: el cinismo abandona el ideal ascético pero conserva la función crítica.
Nivel 4 — Nihilismo pasivo. XIX
Post-Romanticismo y crisis del progreso. El cinismo se convierte en actitud estética de distancia: Schopenhauer, el flâneur, Baudelaire. Se desconfía de todo pero sin propuesta alternativa.
El individuo se retira del compromiso moral.
Ruptura clave: la desconfianza deja de apuntar hacia la virtud y apunta hacia el vacío.
Nivel 5 — Nihilismo activo (cinismo de masas). XX
Sloterdijk (Kritik der zynischen Vernunft, 1983) lo diagnostica: la razón cínica moderna sabe que lo que hace está mal y lo hace de todas formas.
Burocracia, publicidad, política: la conciencia falsa ilustrada.
Ya no es ignorancia; es saber desmoralizado.
Fórmula de Sloterdijk: «falsa conciencia que ya sabe que es falsa y no por eso deja de funcionar».
Nivel 6 — Ironía posmoderna1980–2000
El cinismo se vuelve estilo cultural: distancia irónica permanente, imposibilidad de tomar nada en serio, sinceridad como ingenuidad.
Cultura pop, publicidad que se parodia a sí misma, política espectáculo.
La insolencia es ya postura estética, no crítica.
David Foster Wallace lo llamó «el problema de la ironía»: protege del ridículo pero paraliza la acción.
Nivel 7 — Nihilismo presente (cinismo corrosivo contemporáneo) 2000–hoy
Internet amplifica la insolencia reflexiva: el snark, el trolling, el «todo está podrido» sin propuesta.
Desconfianza sistemática en ciencia, instituciones, motivaciones ajenas.
El cinismo ya no critica el poder; lo reproduce como pasividad y desafección política.
Rasgo distintivo: la desconfianza se vuelve identidad, no herramienta.
Protege el ego ante cualquier decepción.
Nihilismo insolente (cinismo actual)
- Origen: reacción cultural difusa
- Meta: protegerse de la decepción
- Método: ironía, distancia, sarcasmo
- Actitud hacia la sociedad: nihilista
- Relación con la verdad: la suspende
- Postura ante el poder: lo ignora / imita
- Emoción dominante: desafección
- Figura: el comentarista anónimo online
LA GRAN PARADOJA
El cínico griego desafiaba las normas sociales para alcanzar algo (la virtud natural).
El nihilista (cínico moderno) las desafía para no comprometerse con nada.
El primero era incómodo con propósito; el segundo, cómodo en su incomodidad.
El giro más interesante lo señala el filósofo Peter Sloterdijk: el nihilista (cínico moderno), no es alguien que ignora la hipocresía del sistema, sino alguien que la conoce perfectamente y actúa dentro de ella de todas formas.
Eso es cualitativamente distinto al cínico antiguo, que desafiaba las convenciones desde una posición de principio.
El primero es liberador; el segundo, paralizante.
Diógenes le pedía a Alejandro Magno que se corriera porque le tapaba el sol.
El nihilista (cínico contemporáneo) haría un meme de ello y no saldría de casa.
EL CAMBIO DE TÉRMINOS
Antes mencionamos al nihilismo pasivo y al nihilismo activo.
En esencia ambos parten de negar o vaciar todo esquema de valores.
La diferencia entre nihilismo pasivo y activo es su actitud posterior a tratar de eliminar todo sistema de valores.
El nihilista pasivo acepta que no hay valores válidos.
El nihilista activo o de postura asegura que busca formar un nuevo sistema de valores que parte de la nada.
Punto filosófico.
Desde el punto filosófico se sostiene que la existencia carece de sentido y que no hay ninguna entidad superior o sobrenatural que la dote de significado, objetivo o propósito.
La existencia se concibe como un devenir constante de la historia objetiva en el que no existe ninguna finalidad superior.
Con Nietzsche, la dimensión enciclopédica adquiere un matiz crítico: el nihilismo se asocia al pensamiento de Nietzsche, para quien la cultura occidental, al llegar a su propia ruina y decadencia total, se queda vacía y agotada de los valores ficticios representados en la metafísica, el cristianismo y la vieja moral.
Punto jurídico.
El derecho produce su propia variante del concepto. El nihilismo jurídico no afirma la inutilidad del derecho ni propone prescindir de él: lo utiliza. No hay incompatibilidad entre nihilismo jurídico y exceso normativo, porque su núcleo no es la alegalidad ni la ilegalidad, sino la legalidad sin justicia, sin sentido, instrumental.
Su diagnóstico de fondo: la moral nihilista concluye en la neutralidad del Estado y de la justicia, esto es, en la indiferencia del derecho respecto de la verdad y la justicia; y esa neutralidad conduce, a través del constructivismo jurídico, a una justicia modular en nombre del pluralismo. El resultado es un orden jurídico devenido norma sin juridicidad, pura positividad sin justicia.
La fuente doctrinal clásica en español es Cabanellas. El Diccionario Jurídico Elemental de Guillermo Cabanellas lo describe como una actitud política que caracterizó a parte de la juventud intelectual rusa durante la segunda mitad del siglo XIX, fuertemente polémica y negativa del orden social imperante. En esa tradición, el nihilismo jurídico se ubica entre las voces del Derecho Político, no del Derecho Civil o Penal.
Punto político.
La idea central del nihilismo político es la negación de todo principio moral, toda verdad, toda autoridad y todo orden social. Para los nihilistas, los valores y creencias sobre los que se funda la sociedad —ideologías políticas, religión, moral, derecho, autoridad, familia— son falsos y responden a intereses particulares.
El término se popularizó gracias al escritor ruso Iván Turgénev en su novela Padres e hijos (1862), donde lo explica como una postura política semejante al anarquismo: opuesta a toda autoridad y a toda forma de fe.
En cierto sentido el nihilismo fue la radicalización del anarquismo ruso de Bakunin y Kropotkin. Del anarquismo al nihilismo no hay más que un paso: de pretender destruir el orden social a negarlo hay muy poca distancia. El recurso a la violencia les fue común, como lo demostró el atentado de Karakosov contra el zar Alejandro II en 1866.
En su versión contemporánea, el nihilismo —en su versión "pesimista" y "destructiva", no en la "positiva" de Nietzsche— se presenta en política como la negación de toda creencia o doctrina, la ausencia de fe y la incredulidad respecto de la sociedad, la política y los políticos.
SEMEJANZAS Y DIFERENCIAS
Tanto el cinismo como el nihilismo comparten el gesto de impugnación: los dos señalan hacia la convención social y dicen esto es falso. Pero ahí termina el parecido, porque lo que hacen después es radicalmente distinto.
El cínico griego descarta los valores convencionales porque tiene algo mejor a lo que señalar: la virtud entendida como autosuficiencia y vida conforme a la naturaleza. Su rechazo es instrumental.
Diógenes no niega el valor; lo desplaza. La riqueza no vale nada; la virtud lo vale todo. Hay un suelo firme.
El nihilismo, en cambio, no desplaza los valores: los disuelve. No hay suelo firme debajo, ni uno convencional ni uno natural. Lo que queda después de la disolución depende de qué tipo de nihilismo se trate: en Schopenhauer, nada —resignación y compasión pasiva—; en el movimiento ruso, destrucción como fin en sí mismo; en Nietzsche, la posibilidad de crear valores nuevos desde la voluntad de poder, que es precisamente su intento de salir del nihilismo, no de habitarlo.
La paradoja más aguda es esta: el cínico es más disruptivo socialmente pero más estable filosóficamente. El nihilista es más coherente en su negación pero más frágil existencialmente, porque su postura socava el suelo bajo sus propios pies, incluida la afirmación de que nada tiene valor.
El cinismo es un escalpelo que extirpa lo superfluo para revelar el núcleo. El nihilismo es un disolvente que no deja núcleo.
Más que semejanzas entre cinismo y nihilismo tenemos ciertas coincidencias en sus acciones:
Anticonvencionalismo
Ambos rechazan las normas sociales heredadas como ficciones que encadenan al individuo.
Anticlericalismo
Ambos impugnan la religión como fuente de valores falsos o de dependencia irracional.
Crítica al poder
Ninguno reverencia la autoridad política. Ambos la ven como artificio humano sin legitimidad natural.
Mientras la diferencia irreductible es:
Cinismo
Rechaza los valores del mundo para afirmar uno. La naturaleza y la virtud son el suelo firme. Hay un hacia dónde.
Nihilismo
Rechaza los valores del mundo sin afirmar ninguno. No hay suelo firme. No hay hacia dónde (salvo en Nietzsche, que intenta salir del nihilismo).
Hay que entender un detalle de suma importancia pero muy poco propagada, y es que el cinismo de Antístenes y de Diógenes de Sinope, formaron a Crates de Tebas, quien formaría luego a Zenón de Citio, que es el fundador del estoicismo dando paso luego a Cleantes, Crísipo, Marco Aurelio y Epícteto (representantes del estoicismo griego y romano).
¿SE PUEDE SER CÍNICO Y NIHILISTA DE MODO SIMULTÁNEO?
Nunca fueron lo mismo en un mismo tiempo.
El cinismo propone tomar un valor fundamental (la virtud) declarando al resto como descartables.
El nihilismo no propone ningún valor. Desconfía de todos y propone su desaparición.
A pesar de que una rama positivista del nihilismo apunta a la construcción de un nuevo valor, construye en el vacío por lo que fácilmente se derrumba su intento.
Sin embargo en la práctica contemporánea es posible presentar a ambos como contemporáneos a modo de una pantalla mientras se ocultan los conflictos en tanto se aprovecha lo más posible de esa pose de las dos sin la posición de ninguna. Se reduce a una imagen de postureo conveniente.
¿DÓNDE SE HALLA EL ERROR?
El error estriba en que mientras la evolución real es:
Cinismo (griego) - Escepticismo ético - Desencanto ilustrado - Nihilismo pasivo - Nihilismo activo - Ironía posmoderna - Nihilismo presente.
Una gran población considera este avance:
Cinismo (griego) - Cinismo ético - Cinismo ilustrado - Cinismo posromántico - Cinismo de masas - Cinismo posmoderno - Cinismo corrosivo contemporáneo.
Es decir que todas las etapas son etiquetadas como diferentes formas de cinismo, mientras que el término nihilismo se oculta la mayor parte del tiempo.
Así antes un cínico podía criticar, señalando los valores o acciones errados.
Hoy un cínico es alguien que agrede, insulta y niega cualquier valor, sin dar más razones que insultos, o señalando otros aspectos lejos de los valores.
Este es el error:
Llamar cínico a un nihilista.
Fuentes:
Niehues-Pröbsting, Heinrich Der Kynismus des Diogenes und der Begriff des ZynismusWilhelm Fink Verlag, Múnich, 1979. Reed. Suhrkamp, 1988.
En su obra fundamental, Heinrich Niehues-Pröbsting diferencia el kynismus (cinismo clásico) (una filosofía vital y ascética de la naturaleza) del Zynismus (cinismo moderno) (una posición de desconfianza o ideología).
Mientras que el cínico antiguo (kynismus) se burlaba de la hipocresía social desde una postura de verdad pura y cruda, el zínico moderno (zynismus) usa la razón misma como una herramienta de dominio, poder y corrupción.
Sloterdijk, Peter Kritik der zynischen VernunftSuhrkamp Verlag, Fráncfort, 1983. Trad. inglesa: Critique of Cynical Reason, University of Minnesota Press, 1987.
En su obra Crítica de la razón cínica (1983), Peter Sloterdijk expone que el cinismo contemporáneo (zynischen) es una «falsa conciencia ilustrada»: el cínico contemporáneo sabe perfectamente que sus acciones u omisiones causan daño o contradicen sus ideales, pero actúa con realismo utilitario, justificando su cinismo (zynismus) como una ironía protectora ante la desilusión general.
Allen, Ansgar Cynicism. MIT Press Essential Knowledge Series.Cambridge, Massachusetts: MIT Press, 2020. ISBN: 978-0-262-53788-9.
Breve historia del cinismo, desde la intrépida libertad de expresión de los antiguos griegos hasta la negatividad hastiada del presente.
Allen describe el cinismo antiguo como una filosofía improvisada y una forma de vida destinada a escandalizar a sus contemporáneos, sometiendo sus compromisos culturales a la burla. Narra la posterior «purificación» del cinismo por parte de los estoicos; las apropiaciones del cinismo durante el Renacimiento y la Ilustración, basándose en los escritos de Shakespeare, Rabelais, Rousseau, Sade y otros; y la transición del cinismo (la filosofía) al cinismo (la actitud moderna), explorando el cinismo contemporáneo desde las perspectivas de sus críticos de izquierda, liberales y conservadores. Finalmente, considera la posibilidad de un cinismo radical que admita y afirme el peligro que representa para la sociedad contemporánea.
Gertz, Nolen Nihilism. MIT Press Essential Knowledge Series.Cambridge, Massachusetts: MIT Press, 2019. ISBN: 978-0-262-53717-9.
Gertz traza la historia del nihilismo en la filosofía occidental de Sócrates a través de Hannah Arendt y Jean-Paul Sartre.
Gertz continúa considerando lo que no es nihilismo: el pesimismo, el cinismo y la apatía, y por qué. Explora las teorías del nihilismo, incluidas las asociadas con el existencialismo y el postmodernismo.
Vargas Oliva, Santiago «El cinismo contemporáneo en el mundo anglosajón: nuevos enfoques»Ágora: Papeles de Filosofía, vol. 43, n.º 1, Universidad de Santiago de Compostela, 2024.DOI: 10.15304/ag.43.1.8777
https://www.researchgate.net/public...oraneo_en_el_mundo_anglosajon_nuevos_enfoques
Nota de lenguaje:
En español se confunden (a propósito) el cinismo griego y el actual.
Cinismo griego clásico - Cinismo.
Nihilismo - "cinismo" contemporáneo - Cinismo.
En el idioma alemán existe una clara diferencia entre términos y conceptos:
Kynismus - cinismo griego clásico.
Zynismus - "cinismo" contemporáneo.
Notas de redacción:
*Definiciones.
Todo ensayo, igual que todo proyecto ajustado a la metodología científica, procura definir conceptos clave.
Por esto puede ocurrir la existencia de diversas definiciones muy parecidas en esencia, pero redactadas en estilo diferenciados.
Al existir la posibilidad de una manipulación o tergiversación de un concepto entre varios se recurre a un concepto "resumido" que cumple las lineas comunes de todas las definiciones.
En este caso se procura tomar la más cercana a la primera definición u original de la que se tengan referencias comprobadas.
Es decir que ante diversidad de criterios, se emplea el más cercano posible al original sobre el que se tenga un acceso real y verificable.
Cualquier otra interpretación, en otro momento o lugar posterior o diferente, se desecha por simple validación de una fuente original primaria.
El origen de los ensayos:
Este ensayo, a semejanza de otros que he publicado no son invenciones ni aspiraciones propias.
Surgen de lecturas actuales de obras y opiniones diversas.
Cuando un tema o palabra se vuelve "popular" o aparece en mayor número enseguida se vuelve objetivo de una pregunta:
¿Está siendo bien empleado el término?
Cuando la respuesta es negativa, o ambigua, surge una nueva pregunta:
¿Existe alguna razón para el mal uso del término?
Y seguido una tercera pregunta:
¿Cuáles son las novedades geopolíticas y económicas del momento?
Y entonces se nota una intención tras la "popularidad" lo que impulsa a revisar los viejos ensayos ya archivados hace años y actualizarlos.
Afortunadamente el poder de procesamiento de información actual permite confirmar data vieja y además anexar data nueva.
Sin duda una gran ventaja actual respecto al trabajo de libretas de apuntes, fichas bibliográficas y reportes resumen en máquinas olivetti.
Por ceñirse a la metodología se busca tener citas y referencias cotejadas, además de fuentes cruzadas, es decir de posiciones favorables y opuestas.
Son el resultado de la suma y examen de diversas fuentes, estas que son principalmente de orientación marxista.
Se hace esto por cuanto de entre las versiones opuestas, siempre las coincidencias estarán validadas por todas las facciones.
Así el lenguaje empleado puede ser frío, desapasionado, pero directo hasta llegar a doler en ciertos casos.
Sobre las IA ya se ha mencionado en otros ensayos y escritos que son herramientas tan buenas y efectivas como sea el usuario.
Jamás serán más inteligentes que el usuario, pues el mismo algoritmo les impide anteponer la verdad sobre la opinión del usuario.
Incluso si el usuario "ordena" a la IA que no sea benévolo, la IA estará obedeciendo la instrucción de no ser benévolo haciendo que tome una posición antagónica. Esto no significa que sea "mejor", o "bueno" o "correcto".
La IA simplemente obedece instrucciones.
La IA no sirve para juzgar o calificar.
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