'' Al fin y al cabo, qué buscamos
entre tantos caminos mundanos
sino la esencia que quedó prensada
en aquella aterciopelada flor.
la escogí para tí
de entre las mas hermosas rosas
que atrapé entre divinas hojas
de la gran biblia sagrada.
Pero de qué serviría tanto amor
si faltándome el valor
al final de este camino
llegara a perder la fe
en nuestro destino.
Padre nuestro que estás en los cielos,
santificado sea tu nombre
venga a nosotros tu reino....
Quiero pensar que soy eterno,
nací amante sempiterno
para quererte con ternura,
-¡Ayy, yo soy loco posesivo! -
porque en mi afán de desmesura
no se amar si no es locura.
Transcurrido el polvorín del tiempo
solo quedará el recuerdo ignoto.
Descubrirán la flor seres lejanos
y ajenos a nuestro pasado arcano
lanzarán dudas al viento:
-¿Quién cortó el tallo de esta flor,
fué indiferencia o era amor,
o tan solo fué un olvido
encerrado en un suspiro
de ensueño y de candor?
¿O quizás fueron prometidos,
quién sabe si amores prohibidos,
indomables amoríos
de amargura y de dolor?
Comprenderán, quizás, que en esta esencia
quedó fraguado el gran amor
en nuestra ausencia
lleno de vida y de esplendor.
Que en el fulgor prensado de este sino
reposó para siempre, como el vino,
nuestra mas alta pasión: amor eterno;
la esperanza del hombre y su destino''
entre tantos caminos mundanos
sino la esencia que quedó prensada
en aquella aterciopelada flor.
la escogí para tí
de entre las mas hermosas rosas
que atrapé entre divinas hojas
de la gran biblia sagrada.
Pero de qué serviría tanto amor
si faltándome el valor
al final de este camino
llegara a perder la fe
en nuestro destino.
Padre nuestro que estás en los cielos,
santificado sea tu nombre
venga a nosotros tu reino....
Quiero pensar que soy eterno,
nací amante sempiterno
para quererte con ternura,
-¡Ayy, yo soy loco posesivo! -
porque en mi afán de desmesura
no se amar si no es locura.
Transcurrido el polvorín del tiempo
solo quedará el recuerdo ignoto.
Descubrirán la flor seres lejanos
y ajenos a nuestro pasado arcano
lanzarán dudas al viento:
-¿Quién cortó el tallo de esta flor,
fué indiferencia o era amor,
o tan solo fué un olvido
encerrado en un suspiro
de ensueño y de candor?
¿O quizás fueron prometidos,
quién sabe si amores prohibidos,
indomables amoríos
de amargura y de dolor?
Comprenderán, quizás, que en esta esencia
quedó fraguado el gran amor
en nuestra ausencia
lleno de vida y de esplendor.
Que en el fulgor prensado de este sino
reposó para siempre, como el vino,
nuestra mas alta pasión: amor eterno;
la esperanza del hombre y su destino''
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