Alarido
Poeta asiduo al portal
Los trenes que parten son tentadores.
Al ver como se alejan te invade una sensación de desasosiego. Como si te estuvieras perdiendo algo realmente importante, necesario.
El espectador, inmóvil observa como se aleja, a toda velocidad el protagonista.
La idea romántica del viaje sin retorno con rumbo a lo desconocido es sugerente.
Una vez ha desaparecido, una vez el tren se ha perdido en el horizonte, vuelve el silencio, y tú.
Recuerdas que una vez subiste a ese tren...
... y ese tren te trajo a donde estas ahora.
Al ver como se alejan te invade una sensación de desasosiego. Como si te estuvieras perdiendo algo realmente importante, necesario.
El espectador, inmóvil observa como se aleja, a toda velocidad el protagonista.
La idea romántica del viaje sin retorno con rumbo a lo desconocido es sugerente.
Una vez ha desaparecido, una vez el tren se ha perdido en el horizonte, vuelve el silencio, y tú.
Recuerdas que una vez subiste a ese tren...
... y ese tren te trajo a donde estas ahora.