palabras
Poeta adicto al portal
El tiempo pasa rápido,
mi tren ya se escapó,
me abandoné nostálgico
en la estación.
Me despisté en el tránsito,
erré la decisión,
mi rumbo se hizo errático,
perturbador.
El viaje pintó trágico
por desorientación,
me encaminé hacia el pánico,
me enloqueció.
El sol ya no era cálido,
mi mente se nubló,
el tiempo se hizo estático
alrededor.
Las voces como cánticos
sonaban a evasión,
empujones anárquicos
al paredón.
Y no sentí las ráfagas
cruzando el corazón
y las pasiones náufragas
sin flotador.
Noté caer las lágrimas
huyendo del dolor,
estampidas selváticas
en mi interior.
Me refugié en las páginas
escritas por amor
pero se hicieron sátiras
de perdedor.
Y mi alma se hizo apática,
mi imagen se rompió,
una escena sarcástica
de destrucción.
La vida pasa lánguida
tirado en la estación,
El tren, varita mágica,
se la llevó.
mi tren ya se escapó,
me abandoné nostálgico
en la estación.
Me despisté en el tránsito,
erré la decisión,
mi rumbo se hizo errático,
perturbador.
El viaje pintó trágico
por desorientación,
me encaminé hacia el pánico,
me enloqueció.
El sol ya no era cálido,
mi mente se nubló,
el tiempo se hizo estático
alrededor.
Las voces como cánticos
sonaban a evasión,
empujones anárquicos
al paredón.
Y no sentí las ráfagas
cruzando el corazón
y las pasiones náufragas
sin flotador.
Noté caer las lágrimas
huyendo del dolor,
estampidas selváticas
en mi interior.
Me refugié en las páginas
escritas por amor
pero se hicieron sátiras
de perdedor.
Y mi alma se hizo apática,
mi imagen se rompió,
una escena sarcástica
de destrucción.
La vida pasa lánguida
tirado en la estación,
El tren, varita mágica,
se la llevó.
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