Jesus Sanmartin
Poeta recién llegado
Estás sentada,
no hablas con nadie,
¿podrias concederme,
este último balie?
Me diste tu mano,
mi noche empezó a cambiar,
en ese momento,
nos dispusimos a bailar.
Apoyaste tu mano en mi hombro,
puse mi mano en tu cintura,
yo le di las gracias a Dios.
por crear esta ricura.
Empezó a sonar la música,
con ella,nos empezamos a mover,
yo te dije Te quiero,
casi,sin querer.
Tus mejillas se sonrojaron,
esas mejillas de chiquilla,
y así,sin pensarlo,
te dí un beso en la mejilla.
El baile llega a su fin,
los dos seguimos bailando,
tú estas tranquila,
pero yo estoy temblando.
La música se ha parado,
todos nos están mirando,
porque aunque no haya musica,
seguimos bailando.
En un momento,
paramos de bailar,
y en ese momento,
empiezas a temblar.
Te miro a la cara,
los dos nos miramos
y en ese momento,
los dos nos besamos
no hablas con nadie,
¿podrias concederme,
este último balie?
Me diste tu mano,
mi noche empezó a cambiar,
en ese momento,
nos dispusimos a bailar.
Apoyaste tu mano en mi hombro,
puse mi mano en tu cintura,
yo le di las gracias a Dios.
por crear esta ricura.
Empezó a sonar la música,
con ella,nos empezamos a mover,
yo te dije Te quiero,
casi,sin querer.
Tus mejillas se sonrojaron,
esas mejillas de chiquilla,
y así,sin pensarlo,
te dí un beso en la mejilla.
El baile llega a su fin,
los dos seguimos bailando,
tú estas tranquila,
pero yo estoy temblando.
La música se ha parado,
todos nos están mirando,
porque aunque no haya musica,
seguimos bailando.
En un momento,
paramos de bailar,
y en ese momento,
empiezas a temblar.
Te miro a la cara,
los dos nos miramos
y en ese momento,
los dos nos besamos