Isabel...
Siento que la sensibilidad es capaz de muchas proezas entre ellas llegar al sosiego de los años y al resurgir de sus historias. Yo viví mucho tiempo con mis abuelos y me fue imposible no conmoverme con este soneto. Aplausos amiga. Un fuerte abrazo con admiración.
Querido Luis, tus comentarios son siempre emotivos, muestran un corazón grande y en eso seguro que tuvieron mucho que ver tus abuelos; ellos aportan a la existencia de los niños esa riqueza emocional tan excepcional. Gracias una vez más por tu generosa mirada poeta.
Un abrazo.