El último intento

jorge facundo perkins

Poeta recién llegado
¿Podrían las abejas hartarse de la miel?
¿Podrían las lluvias arrepentirse
de su eterno suicido providencial?
¿Podrían los cielos experimentar vértigo en las alturas?
¿Podrían los vientos amputar sus piernas de vagabundo ancestral?

¿Podrían los pájaros arrancarse las alas
y cuando espíen las albas o mueran los ocasos
desde el polvo trinar?
Les diré que si
los pobres se asquearon del pan
hoy los vi vomitando el trigo
y degustando heces con afán.
Los vi enamorados de los hijos de la Guerra
fornicaban voluptuosos con esa libertad
que hiede a cobre anquilosado
a cadáveres apilados y titiriteros del capital.

Te preñaste con el semen de la satisfacción
diste a luz hijos bastardos
engendros que desean ser hijos del hielo
y reniegan haber sidos acunados por el sol.

Hoy trataste de meter tus manos
en las fauces del jaguar en celos
hiciste añicos la quena
te aburriste del alma de los vientos
y de sus pedazos esparcidos
como en un póstumo intento
por salvar algo , entre tantos muertos
remontó herido el cóndor su vuelo
hacia las tierras de Moctezuma
como hambriento de cielo.
Sus calles son el cause
por donde fluye un río carmesí de sueños
sin medias tintas
cuya curso ordena resistir
o al menos morir en el intento.

No es fácil prender fuego el solar
no se puede sonar los mocos con el pueblo
quien lo cree es poco auténtico
o a lo sumo ingenuo.

De las cumbres desnudas
hacia el valle de los muertos
se avecina un clamor
es la sed de los pueblos.

¡ Es el rugido exhausto de la paz !
ya vienen.......
son las melodías de semillas
son los perfumes del maíz y del vino dulce de la hermandad
son las voces de los viejos arados y asadas
que se miden con las hordas apátridas de impiedad.

Es el acorde agreste de luciérnagas que refulgen
en la noche de la orfandad
se encaminan a un martirio eminente y anónimo
pero que al menos siembran un aire nuevo
para volver a respirar.

En la noche de los pueblos
se oyen los azotes del fuego fustigar
las espaldas de quienes tuvieron
por padre a la equidad.
Corridas, caídas , rapiña, llanto
flores deshojadas, desierto en los ojos
pétalos de rosas flotando
en las cloacas del andurrial
¿Quien preludia el final?
Es la miseria que asciende
desde la subrepticia humanidad
donde todos se desconocen
poseídos de ira entre la llama infernal.

¡ Paz , paz , paz !

Es el humo que se eleva....
 
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