frankaussill
Poeta adicto al portal
El último latido.
Hoy en mi luna volátil vislumbré tus labios
que me ofrendaban sus néctares ardientes
y en más de uno de mis deseos tu viertes
del alma una lluvia de besos cuan arrabio.
Hoy en mi demencia maléfica de pasión
encontré un gemido tuyo en mi pecho,
cual si fueras la mera dueña de mi lecho
así hoy te ve y te siente mi corazón.
Y aquí en mis locuras túrbidas de ansiedad
te venero con una enferma cordura,
que me lleva más allá de la saciedad.
Más allá de la entrega infinita de mi amor
en tus suspiros sublimes de placer,
haciéndome sentir el último latido del corazón.
Hoy en mi luna volátil vislumbré tus labios
que me ofrendaban sus néctares ardientes
y en más de uno de mis deseos tu viertes
del alma una lluvia de besos cuan arrabio.
Hoy en mi demencia maléfica de pasión
encontré un gemido tuyo en mi pecho,
cual si fueras la mera dueña de mi lecho
así hoy te ve y te siente mi corazón.
Y aquí en mis locuras túrbidas de ansiedad
te venero con una enferma cordura,
que me lleva más allá de la saciedad.
Más allá de la entrega infinita de mi amor
en tus suspiros sublimes de placer,
haciéndome sentir el último latido del corazón.