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El ultimo mensaje de amor

Chrix

Poeta que considera el portal su segunda casa
images

“Cuenta una vieja historia, que franqueó el cielo revolviendo nubes…
Agitó sus alas tan fuerte que deshojaba árboles a su paso”,
tenía la mirada fija en su destino mientras
braceaba su plumas con brío y gallardía,
y vio ríos desangrándose sobre el verde,
como arterias del corazón de la tierra,
y escucho los gritos de los árboles talados que caían,
se detuvo un rato a ver la majestuosidad
de las montañas por árboles arropada;
refrescó su cara en nubes de gotitas atomizadas,
mientras sus iris era un espejo para la esplendorosa cascada,
vio una isla de corales por algún niño artista pintada,
parecería que una gota de azul se diluyo en celeste
y se sumó el verde sobre el agua cristalizada,
atravesó el arcoíris cerrando los ojos, pero sus alas,
siguieron blancas,
vio lágrimas y sonrisas, campos de alimentos,
trigales vestidos de oro, entre tantos colores,
millones de soles flotando en verde, fanáticos del sol
los girasoles,…
contemplo los árboles paraguas, las rosa del desierto,
mares de dunas, teñidos por el atardecer,
desde arriba solo vio belleza sin líneas de frontera,
entonces …no entendió la guerra,
hizo paisajes de kilómetros y ya fatigada,
se empezó a agigantar la ventana que recibiría
su llegada.
Manos suaves de doncella envuelta en tristeza.
El calor de su ternura me arrancó del frío con tanta simpleza,
con atento cuidado desato el nudo atado con firmeza.
Hicieron un huracán las corrientes de alegría y aflicción,
y arraso por un segundo su muermo,
al reconocer las letras temblorosas de su amado:
“¡No desesperes por mi llegada, nuestro amor será eterno,
aunque no sea en esta vida, me tomaras de la mano en el cielo!”
Sujetó tan fuerte el papel que se sellaron sus dedos,
cayó de rodillas abatida y estalló su pecho en llanto.
Pronunció un agónico nombre como si el suelo
tuviera oídos, y encarriló de nuevo su vida
en las vías del interminable duelo.
Aún abierta la ventana, agitó pañuelo a mi partida.
Me espera un merecido descanso,
palmadas de amistad y comida,
kilómetros pasaron en mi interminable regreso,
pero un silencio desgarrador puso al aire espeso...
Yacía mi jaula abierta, olvidada y desolada,
no pude oír murmullos ni respiración,
junto a ella, las manos de mi amigo, inmóviles,
cu cuerpo frío y su uniforme manchado de rojo,
aquella mirada fija parecía una pantalla de cine,
donde quedó plasmada la imagen de su adorada dama,
a quién no volvería a verla, más allá de sus ojos.
Cansada me acobije debajo de su enorme saco,
pero una voz quebradiza llena de hastío,
llevó mi atención hasta sus temibles garras,
-¡Respetable enemiga de los aires, de tierna mirada,
Aquí no queda nada, no sé qué sentimiento te amarra,
más debo decirte que he venido a buscarte,
Mi nombre es halcón, y mi mensaje es tu muerte!
Recordé entonces las palabras de aquel hombre
que confió en mi suerte
"...me tomarás la mano en el cielo!",
Habrá un cielo para mí también mas allá
de aquel donde fue libre mi vuelo?,
Pues me iré siendo afortunado.
Fui mensajero y guerrero,
en esta guerra también he luchado,
pero el mensaje que salvo mi vida,
fue el último y bienaventurado
de amor y eternidad de aquel Hombre enamorado…
 
Última edición:
“Cuenta una vieja historia, que franqueó el cielo revolviendo nubes…
Agitó sus alas tan fuerte que deshojaba árboles a su paso”,
tenía la mirada fija en su destino mientras
braceaba su plumas con brío y gallardía,
y vio ríos desangrándose sobre el verde,
como arterias del corazón de la tierra,
y escucho los gritos de los árboles talados que caían,
se detuvo un rato a ver la majestuosidad
de las montañas por árboles arropada,
refrescó su cara en nubes de gotitas atomizadas,
mientras sus iris era un espejo para la esplendorosa cascada,
vio una isla de corales por algún niño artista pintada,
parecería que una gota de azul se diluyo en celeste
y se sumó el verde sobre el agua cristalizada,
atravesó el arcoíris cerrando los ojos, pero sus alas,
siguieron blancas,
vio lágrimas y sonrisas, campos de alimentos,
trigales vestidos de oro, entre tantos colores,
millones de soles flotando en verde, fanáticos del sol
los girasoles,…
contemplo los arboles paraguas, las rosa del desierto,
mares de dunas, teñidos por el atardecer,
desde arriba solo vio belleza sin líneas de frontera,
entonces …no entendió la guerra,
hizo paisajes de kilómetros y ya fatigada,
se empezó a agigantar la ventana que recibiría
su llegada,
Manos suaves de doncella envuelta en tristeza,
El calor de su ternura me arranco del frio con tanta simpleza,
Con mucho cuidado desato el nudo atado con firmeza,
Hicieron un huracán las corrientes de alegría y aflicción,
Y arraso por un segundo su muermo,
Conoció las letras temblorosas de su amado:
“¡No desesperes por mi llegada, nuestro amor será eterno,
Aunque no sea en esta vida, me tomaras de la mano en el cielo!”
Sujetó tan fuerte el papel que se sellaron sus dedos,
Cayó de rodillas abatida y estallo su pecho en llanto,
Pronuncio un agónico nombre como si el suelo
Tuviera oído, y encarrilo de nuevo su vida
En las vías del interminable duelo.
Aun abierta la ventana, agito pañuelo a mi partida,
Me espera un merecido descanso,
Palmadas de amistad y comida,
Kilómetros pasaron en mi interminable regreso,
Pero un silencio desgarrador puso al aire espeso,
Yacía mi jaula abierta, olvidada y desolada,
No pude oír murmullos ni respiración,
Junto a ella, las manos de mi amigo, inmóviles
Su cuerpo frio y su uniforme manchado de rojo,
su mirada fija parecía una pantalla de cine,
Donde se quedo plasmada la imagen de aquella dama,
A quien no volvería a verla, más allá de sus ojos,
Cansada me acobije debajo de su enorme saco,
Pero una voz quebradiza llena de hastío,
Llevo mi atención hasta sus temibles garras,
-¡respetable enemiga de los aires, de tierna mirada,
Aquí no queda nada, no sé qué sentimiento te amarra,
Más debo decirte que he venido a buscarte,
Mi nombre es halcón, y mi mensaje es tu muerte!
Recordé entonces las palabras de aquel hombre
Que confió en mi suerte
¡…me tomaras la mano en el cielo!,
Habrá un cielo para mí también mas allá
De aquel donde fue libre mi vuelo?,
Pues me iré siendo afortunado,
Fui mensajero y guerrero,
En esta guerra también he luchado,
Pero el mensaje que salvo mi vida,
Fue el último y bienaventurado
de amor y eternidad de aquel Hombre enamorado…
aún siendo el último jamás se pierde besos
 
Me ha encantado tu poema relato amigo chrix; Es una historia extraordinariamente bien hilvanada y narrada, como un relato épico de una gran fuerza. Gracias amigo. Un abrazo y estrellas por tu talemto literario.
 
“Cuenta una vieja historia, que franqueó el cielo revolviendo nubes…
Agitó sus alas tan fuerte que deshojaba árboles a su paso”,
tenía la mirada fija en su destino mientras
braceaba su plumas con brío y gallardía,
y vio ríos desangrándose sobre el verde,
como arterias del corazón de la tierra,
y escucho los gritos de los árboles talados que caían,
se detuvo un rato a ver la majestuosidad
de las montañas por árboles arropada,
refrescó su cara en nubes de gotitas atomizadas,
mientras sus iris era un espejo para la esplendorosa cascada,
vio una isla de corales por algún niño artista pintada,
parecería que una gota de azul se diluyo en celeste
y se sumó el verde sobre el agua cristalizada,
atravesó el arcoíris cerrando los ojos, pero sus alas,
siguieron blancas,
vio lágrimas y sonrisas, campos de alimentos,
trigales vestidos de oro, entre tantos colores,
millones de soles flotando en verde, fanáticos del sol
los girasoles,…
contemplo los arboles paraguas, las rosa del desierto,
mares de dunas, teñidos por el atardecer,
desde arriba solo vio belleza sin líneas de frontera,
entonces …no entendió la guerra,
hizo paisajes de kilómetros y ya fatigada,
se empezó a agigantar la ventana que recibiría
su llegada,
Manos suaves de doncella envuelta en tristeza,
El calor de su ternura me arranco del frio con tanta simpleza,
Con mucho cuidado desato el nudo atado con firmeza,
Hicieron un huracán las corrientes de alegría y aflicción,
Y arraso por un segundo su muermo,
Conoció las letras temblorosas de su amado:
“¡No desesperes por mi llegada, nuestro amor será eterno,
Aunque no sea en esta vida, me tomaras de la mano en el cielo!”
Sujetó tan fuerte el papel que se sellaron sus dedos,
Cayó de rodillas abatida y estallo su pecho en llanto,
Pronuncio un agónico nombre como si el suelo
Tuviera oído, y encarrilo de nuevo su vida
En las vías del interminable duelo.
Aun abierta la ventana, agito pañuelo a mi partida,
Me espera un merecido descanso,
Palmadas de amistad y comida,
Kilómetros pasaron en mi interminable regreso,
Pero un silencio desgarrador puso al aire espeso,
Yacía mi jaula abierta, olvidada y desolada,
No pude oír murmullos ni respiración,
Junto a ella, las manos de mi amigo, inmóviles
Su cuerpo frio y su uniforme manchado de rojo,
su mirada fija parecía una pantalla de cine,
Donde se quedo plasmada la imagen de aquella dama,
A quien no volvería a verla, más allá de sus ojos,
Cansada me acobije debajo de su enorme saco,
Pero una voz quebradiza llena de hastío,
Llevo mi atención hasta sus temibles garras,
-¡respetable enemiga de los aires, de tierna mirada,
Aquí no queda nada, no sé qué sentimiento te amarra,
Más debo decirte que he venido a buscarte,
Mi nombre es halcón, y mi mensaje es tu muerte!
Recordé entonces las palabras de aquel hombre
Que confió en mi suerte
¡…me tomaras la mano en el cielo!,
Habrá un cielo para mí también mas allá
De aquel donde fue libre mi vuelo?,
Pues me iré siendo afortunado,
Fui mensajero y guerrero,
En esta guerra también he luchado,
Pero el mensaje que salvo mi vida,
Fue el último y bienaventurado
de amor y eternidad de aquel Hombre enamorado…


Que decirte amiga ,me dejas muda con tanta belleza,es un poema precioso Christian,unos versos muy pero muy hermosos,con unas imágenes tan bellas y bañados con bellos y finos sentimientos,me pongo de pie para aplaudir esta estupenda obra poética que me encanto,me fascino es una belleza,y es un placer pasar por tus letras,te dejo estrellas, reputación y un beso , Sandra
 
“Cuenta una vieja historia, que franqueó el cielo revolviendo nubes…
Agitó sus alas tan fuerte que deshojaba árboles a su paso”,
tenía la mirada fija en su destino mientras
braceaba su plumas con brío y gallardía,
y vio ríos desangrándose sobre el verde,
como arterias del corazón de la tierra,
y escucho los gritos de los árboles talados que caían,
se detuvo un rato a ver la majestuosidad
de las montañas por árboles arropada,
refrescó su cara en nubes de gotitas atomizadas,
mientras sus iris era un espejo para la esplendorosa cascada,
vio una isla de corales por algún niño artista pintada,
parecería que una gota de azul se diluyo en celeste
y se sumó el verde sobre el agua cristalizada,
atravesó el arcoíris cerrando los ojos, pero sus alas,
siguieron blancas,
vio lágrimas y sonrisas, campos de alimentos,
trigales vestidos de oro, entre tantos colores,
millones de soles flotando en verde, fanáticos del sol
los girasoles,…
contemplo los arboles paraguas, las rosa del desierto,
mares de dunas, teñidos por el atardecer,
desde arriba solo vio belleza sin líneas de frontera,
entonces …no entendió la guerra,
hizo paisajes de kilómetros y ya fatigada,
se empezó a agigantar la ventana que recibiría
su llegada,
Manos suaves de doncella envuelta en tristeza,
El calor de su ternura me arranco del frio con tanta simpleza,
Con mucho cuidado desato el nudo atado con firmeza,
Hicieron un huracán las corrientes de alegría y aflicción,
Y arraso por un segundo su muermo,
Conoció las letras temblorosas de su amado:
“¡No desesperes por mi llegada, nuestro amor será eterno,
Aunque no sea en esta vida, me tomaras de la mano en el cielo!”
Sujetó tan fuerte el papel que se sellaron sus dedos,
Cayó de rodillas abatida y estallo su pecho en llanto,
Pronuncio un agónico nombre como si el suelo
Tuviera oído, y encarrilo de nuevo su vida
En las vías del interminable duelo.
Aun abierta la ventana, agito pañuelo a mi partida,
Me espera un merecido descanso,
Palmadas de amistad y comida,
Kilómetros pasaron en mi interminable regreso,
Pero un silencio desgarrador puso al aire espeso,
Yacía mi jaula abierta, olvidada y desolada,
No pude oír murmullos ni respiración,
Junto a ella, las manos de mi amigo, inmóviles
Su cuerpo frio y su uniforme manchado de rojo,
su mirada fija parecía una pantalla de cine,
Donde se quedo plasmada la imagen de aquella dama,
A quien no volvería a verla, más allá de sus ojos,
Cansada me acobije debajo de su enorme saco,
Pero una voz quebradiza llena de hastío,
Llevo mi atención hasta sus temibles garras,
-¡respetable enemiga de los aires, de tierna mirada,
Aquí no queda nada, no sé qué sentimiento te amarra,
Más debo decirte que he venido a buscarte,
Mi nombre es halcón, y mi mensaje es tu muerte!
Recordé entonces las palabras de aquel hombre
Que confió en mi suerte
¡…me tomaras la mano en el cielo!,
Habrá un cielo para mí también mas allá
De aquel donde fue libre mi vuelo?,
Pues me iré siendo afortunado,
Fui mensajero y guerrero,
En esta guerra también he luchado,
Pero el mensaje que salvo mi vida,
Fue el último y bienaventurado
de amor y eternidad de aquel Hombre enamorado…


CREO EN EL AMOR ETERNO, MAS ALLÁ DE ESTA VIDA...
CREO TANTAS COSAS...
miles de cosas creo...
Grandiosa entrega cargada de pinceles de mil colores, un placer pasear por tus letras, gracias por compartir tu don, cariños sureños amigo.
Pincoya
 
CREO EN EL AMOR ETERNO, MAS ALLÁ DE ESTA VIDA...
CREO TANTAS COSAS...
miles de cosas creo...
Grandiosa entrega cargada de pinceles de mil colores, un placer pasear por tus letras, gracias por compartir tu don, cariños sureños amigo.
Pincoya
Gracias por tu compañia agradable, me alegra tenerte a mi lado para compartir estos momentos, gracias
 
“Cuenta una vieja historia, que franqueó el cielo revolviendo nubes…
Agitó sus alas tan fuerte que deshojaba árboles a su paso”,
tenía la mirada fija en su destino mientras
braceaba su plumas con brío y gallardía,
y vio ríos desangrándose sobre el verde,
como arterias del corazón de la tierra,
y escucho los gritos de los árboles talados que caían,
se detuvo un rato a ver la majestuosidad
de las montañas por árboles arropada,
refrescó su cara en nubes de gotitas atomizadas,
mientras sus iris era un espejo para la esplendorosa cascada,
vio una isla de corales por algún niño artista pintada,
parecería que una gota de azul se diluyo en celeste
y se sumó el verde sobre el agua cristalizada,
atravesó el arcoíris cerrando los ojos, pero sus alas,
siguieron blancas,
vio lágrimas y sonrisas, campos de alimentos,
trigales vestidos de oro, entre tantos colores,
millones de soles flotando en verde, fanáticos del sol
los girasoles,…
contemplo los arboles paraguas, las rosa del desierto,
mares de dunas, teñidos por el atardecer,
desde arriba solo vio belleza sin líneas de frontera,
entonces …no entendió la guerra,
hizo paisajes de kilómetros y ya fatigada,
se empezó a agigantar la ventana que recibiría
su llegada,
Manos suaves de doncella envuelta en tristeza,
El calor de su ternura me arranco del frio con tanta simpleza,
Con mucho cuidado desato el nudo atado con firmeza,
Hicieron un huracán las corrientes de alegría y aflicción,
Y arraso por un segundo su muermo,
Conoció las letras temblorosas de su amado:
“¡No desesperes por mi llegada, nuestro amor será eterno,
Aunque no sea en esta vida, me tomaras de la mano en el cielo!”
Sujetó tan fuerte el papel que se sellaron sus dedos,
Cayó de rodillas abatida y estallo su pecho en llanto,
Pronuncio un agónico nombre como si el suelo
Tuviera oído, y encarrilo de nuevo su vida
En las vías del interminable duelo.
Aun abierta la ventana, agito pañuelo a mi partida,
Me espera un merecido descanso,
Palmadas de amistad y comida,
Kilómetros pasaron en mi interminable regreso,
Pero un silencio desgarrador puso al aire espeso,
Yacía mi jaula abierta, olvidada y desolada,
No pude oír murmullos ni respiración,
Junto a ella, las manos de mi amigo, inmóviles
Su cuerpo frio y su uniforme manchado de rojo,
su mirada fija parecía una pantalla de cine,
Donde se quedo plasmada la imagen de aquella dama,
A quien no volvería a verla, más allá de sus ojos,
Cansada me acobije debajo de su enorme saco,
Pero una voz quebradiza llena de hastío,
Llevo mi atención hasta sus temibles garras,
-¡respetable enemiga de los aires, de tierna mirada,
Aquí no queda nada, no sé qué sentimiento te amarra,
Más debo decirte que he venido a buscarte,
Mi nombre es halcón, y mi mensaje es tu muerte!
Recordé entonces las palabras de aquel hombre
Que confió en mi suerte
¡…me tomaras la mano en el cielo!,
Habrá un cielo para mí también mas allá
De aquel donde fue libre mi vuelo?,
Pues me iré siendo afortunado,
Fui mensajero y guerrero,
En esta guerra también he luchado,
Pero el mensaje que salvo mi vida,
Fue el último y bienaventurado
de amor y eternidad de aquel Hombre enamorado…

Espectacular, una joya literaria, un placer besar tu historia, tu lucha sin miedo, la imaginacion de alto vuelo. Estrellas mil y reputacion te doy si me deja, lo unico si me permitis acotar algo, es que me hubiese gustado algun punto aparte como descanso visual y la letra un poco mas grande por que sino me perdia un poco en la historia es solo mi opinion. Gracias amigo.
 
-¡respetable enemiga de los aires, de tierna mirada,
Aquí no queda nada, no sé qué sentimiento te amarra,
Más debo decirte que he venido a buscarte,
Mi nombre es halcón, y mi mensaje es tu muerte!
Recordé entonces las palabras de aquel hombre
Que confió en mi suerte
¡…me tomaras la mano en el cielo!,
Habrá un cielo para mí también mas allá
De aquel donde fue libre mi vuelo?,
Pues me iré siendo afortunado,
Fui mensajero y guerrero,
En esta guerra también he luchado,
Pero el mensaje que salvo mi vida,
Fue el último y bienaventurado
de amor y eternidad de aquel Hombre enamorado…
precioso mensaje de AMOR,
un placer leerte!!! saludos con abrazos (dejo rep)
 

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