Paco Roijalambre
Poeta recién llegado
El último soldadito de plomo
Aquí llegué,
a este sitio extraño,
y te busqué
entre montañas y lagos.
"¡Dónde esté!
Sea cual sea su escondite
la encontraré
y seremos los dos más felices"
Años pasé,
y a nadie encontré,
sólo grité:
¡Este será mi perder!
Ella se fue
bailando con su caja musical,
cayendo en
el abismo de nunca tornar.
Siempre seré
el soldadito de plomo olvidado,
manchado del
polvo por la pena vital agitado.
Aquí llegué,
a este sitio extraño,
y te busqué
entre montañas y lagos.
"¡Dónde esté!
Sea cual sea su escondite
la encontraré
y seremos los dos más felices"
Años pasé,
y a nadie encontré,
sólo grité:
¡Este será mi perder!
Ella se fue
bailando con su caja musical,
cayendo en
el abismo de nunca tornar.
Siempre seré
el soldadito de plomo olvidado,
manchado del
polvo por la pena vital agitado.
Paco Roijalambre