el único milagro que no puedes hacer

jose villa

Poeta que considera el portal su segunda casa

allá en la tierra, durante aquellos
primeros 33 años
fue todo tan
sencillo y fácil de hacer:


caminar sobre el agua, resucitar
a los muertos,
tener siempre a un montón
de putas siguiéndome los pasos y que nunca
se agarraran del chongo para ver a cuál
de entre ellas le tocaba
meterse en la cama conmigo al
final del día;


ayunar durante meses,
cruzar
el desierto a pie de ida y vuelta sin
el menor problema; lucir
invariablemente aquel sedoso brillo en
el cabello sin usar shampoo,
hacer creer
a la gente cualquier estupidez que
saliera de mi boca,
ser crucificado
en horario premium,
morirse y
resucitar a los 3 días


después me corté el pelo y
me rasuré la barba; abandoné
jerusalén y me instalé
en una casucha en el cairo;


pensé tomarme un año sabático antes
de volver a las andadas,
pero
entonces conocí a una tipa y
me enamoré de ella


me casé

... y allí empezó el puto infierno





 
Última edición:

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba