Sergio Delgado
Poeta recién llegado
Gastado como un lienzo de un pintor,
que recoge sus últimas creaciones,
y es su búsqueda clásica de color y sangre,
su desprevenido contraste de naturaleza y muerte.
El, simplemente toma sus pinceles,
lanza sus primeros trazos en una mañana de Otoño,
cuando ella se desnuda frente a él como una Diosa.
El pintor sueña con su piel y su alma,
escondida en su infancia,
busca la belleza, posiblemente en su mirada perdida,
en su risa legítima.
Cómo pintar y describir su sencillez,
su piel y su alma de color rosa,
como describir la belleza que no muere,
que es tan sólo una mutación del Ave Fénix,
que ha de vivir eternamente joven en su vida.
Las horas transcurren frente al lienzo,
frente a su piel desnuda,
es una ofensa hacer un trazo, aun el más tímido en esta mañana soleada ,
ella es ahora Afrodita,
inmortal y estática,
no es un ser humano.
¿Cómo describir lo indescriptible?
lo que siente y ve,
El pintor tan sólo busca en su piel y su desnudes
caminos vírgenes llenos de éxtasis,
historias incompletas, colores saturados de luz,
tan extraños y mágicos,
prismas de vibraciones góticas,
la luz interior tenue que proyectan las Catedrales,
con su número áureo,
busca la palabra sagrada encerrada en ella.
el concepto definitivo de belleza en el vacío de su piel.
que recoge sus últimas creaciones,
y es su búsqueda clásica de color y sangre,
su desprevenido contraste de naturaleza y muerte.
El, simplemente toma sus pinceles,
lanza sus primeros trazos en una mañana de Otoño,
cuando ella se desnuda frente a él como una Diosa.
El pintor sueña con su piel y su alma,
escondida en su infancia,
busca la belleza, posiblemente en su mirada perdida,
en su risa legítima.
Cómo pintar y describir su sencillez,
su piel y su alma de color rosa,
como describir la belleza que no muere,
que es tan sólo una mutación del Ave Fénix,
que ha de vivir eternamente joven en su vida.
Las horas transcurren frente al lienzo,
frente a su piel desnuda,
es una ofensa hacer un trazo, aun el más tímido en esta mañana soleada ,
ella es ahora Afrodita,
inmortal y estática,
no es un ser humano.
¿Cómo describir lo indescriptible?
lo que siente y ve,
El pintor tan sólo busca en su piel y su desnudes
caminos vírgenes llenos de éxtasis,
historias incompletas, colores saturados de luz,
tan extraños y mágicos,
prismas de vibraciones góticas,
la luz interior tenue que proyectan las Catedrales,
con su número áureo,
busca la palabra sagrada encerrada en ella.
el concepto definitivo de belleza en el vacío de su piel.