Ugolino
Poeta recién llegado
Asomo la cabeza a la oscuridad del vórtice,
y grito a voz en cuello
las líneas torcidas del osario de mis sueños,
recibiendo en respuesta
la bofetada del eco sordo de mi voz.
El vacío es un ave carroñera
a la que le cortaron las alas,
compuesta por miles de cabezas
que hablan mucho pero no dicen nada
y desesperados se muerden la lengua
sin saber que el néctar salado del que beben
es su propia sangre derramada.
El rostro necrófilo de la guerra
echa los cuerpos de los caídos al mar
inyectándoles su semen de pólvora y plomo.
Y las cabezas callan...
y el eco sigue mudo
y el vacío
inmenso.
y grito a voz en cuello
las líneas torcidas del osario de mis sueños,
recibiendo en respuesta
la bofetada del eco sordo de mi voz.
El vacío es un ave carroñera
a la que le cortaron las alas,
compuesta por miles de cabezas
que hablan mucho pero no dicen nada
y desesperados se muerden la lengua
sin saber que el néctar salado del que beben
es su propia sangre derramada.
El rostro necrófilo de la guerra
echa los cuerpos de los caídos al mar
inyectándoles su semen de pólvora y plomo.
Y las cabezas callan...
y el eco sigue mudo
y el vacío
inmenso.