hadita
Poeta veterano en el portal
Una visita a Calosh
(antes un hermoso valle)
En Calosh el valle perdido
olvidado de los grandes
apartado de las ciudades
por el lavado de las minas
que arruinaron sus manglares
ahora ya ni viven ni lobos ni chacales.
Murieron todos sus árboles
sus animales, sus aves
sólo les queda el recuerdo
de años hermosos y bellos
que al contarles a sus hijos
creerán que es un cuento.
Hoy con la nariz llena de negro moho
por el monóxido que se respira
con el llanto que aflora a los ojos
al comer lo que les queda
entre los dientes se pega.
¿Dónde está solidaridad entonces?
¿Dónde la ayuda de los pudientes?
no hay nada, sólo miseria hay que comerse,
la lengua del niño magra y seca
languidece.
Los senos rugosos de la madre se pierden
entre enagües viejos y raídos
las manitas de los bebes desfallecen
esperando su tetina entre sus dedos
flacos y escurridos.
Sus ojitos se cierran débiles y cansados
la falda de su mamá es su mejor asiento,
las caricias su comida, sus lágrimas, su alimento,
sólo las manos de ella
los calman y les dan sosiego.
Por las noches ellos duermen
entre cartones y telaraña
donde muerde la hormiga
y los chinches hacen fiesta
los exprimen sus carnes
sin misericordia siquiera,
acá no existe la pulga
porque hasta ella muere de hambre.
¿dónde está la obra filantrópica,
que tanto se pregona y en la que tanto se espera?
tal vez se haya ido a una casa repleta
de víveres y champagnes
de esas que tiran todo, por la ventana y la puerta.
HADITA