¡Vaya país desgraciado!
Llevado a la deriva
Y a la torrente del caos
Por derecha y por izquierda,
Todos ellos semejantes,
Corruptos sin redención,
Ladrones sin remisión
Que se creen unos lumbreras
Y que carecen de honor.
Sus palabras son mentiras,
Sus actos son amenazas,
Para que la gente viva,
Dicen ellos, “en democracia”.
La justicia no funciona;
Su independencia, quimera,
Y los resultados, no es broma,
A los inocentes , azotan.
¿Pagará alguien sus culpas?
¿Qué se necesita para que
Los que somos engañados
Tengamos, por fin, justicia?.
Ahí está,
El Ejército de las Sombras:
Políticos, financieros,
Empresarios y nobleza,
Riéndose en nuestras barbas,
Sin vergüenza, sin escrúpulos,
Todos clamando inocencia,
Todos con las manos sucias
Y tomándonos por tontos
A los que pagamos su desvergüenza.
¿Qué nos piden sacrificios?
¡Qué se inmolen un par de ellos!.
Aún está por ver
Que alguien culpable dimita,
Que reconozca sus errores
Y no se vaya a descansar
A su “finquita”
Dejándonos a los demás
Un aluvión de marrones.
¡Basta ya de aguantar
A tanto cero a la izquierda!.
¡A tanto bocazas,
A tanta basura excelsa!.
¡Exijámosles limpieza!
¡Qué la higiene la olvidaron
Con tanto apretón de manos
Y sonrisas farisaicas,
Llevándose nuestros ahorros,
Nuestra esperanza, muerta
Y convirtiendo tantas vidas
En una auténtica mierda!.
Llevado a la deriva
Y a la torrente del caos
Por derecha y por izquierda,
Todos ellos semejantes,
Corruptos sin redención,
Ladrones sin remisión
Que se creen unos lumbreras
Y que carecen de honor.
Sus palabras son mentiras,
Sus actos son amenazas,
Para que la gente viva,
Dicen ellos, “en democracia”.
La justicia no funciona;
Su independencia, quimera,
Y los resultados, no es broma,
A los inocentes , azotan.
¿Pagará alguien sus culpas?
¿Qué se necesita para que
Los que somos engañados
Tengamos, por fin, justicia?.
Ahí está,
El Ejército de las Sombras:
Políticos, financieros,
Empresarios y nobleza,
Riéndose en nuestras barbas,
Sin vergüenza, sin escrúpulos,
Todos clamando inocencia,
Todos con las manos sucias
Y tomándonos por tontos
A los que pagamos su desvergüenza.
¿Qué nos piden sacrificios?
¡Qué se inmolen un par de ellos!.
Aún está por ver
Que alguien culpable dimita,
Que reconozca sus errores
Y no se vaya a descansar
A su “finquita”
Dejándonos a los demás
Un aluvión de marrones.
¡Basta ya de aguantar
A tanto cero a la izquierda!.
¡A tanto bocazas,
A tanta basura excelsa!.
¡Exijámosles limpieza!
¡Qué la higiene la olvidaron
Con tanto apretón de manos
Y sonrisas farisaicas,
Llevándose nuestros ahorros,
Nuestra esperanza, muerta
Y convirtiendo tantas vidas
En una auténtica mierda!.