Julieta Iallorenzi
Poeta recién llegado
Me gusta
Hasta tu silueta,
Solo verla pasar
Es sentir
Que un retazo
De mi onírico,
Que la proyección
De mi amor ideal,
Se manifiesta
En el mundo real.
Aunque solo
Te vea pasar,
Como una
Apolínea ilusión,
Que atraviesa
Mis ojos
Y se encarna
En mi corazón.
Tu silueta
Danza con la mía
En sueños
Donde amarnos
No es utopía,
Allí donde
Se besan
La carne y la fantasía.
Tus brazos
Me envuelven
En un baile hereje,
Donde mi sentir
Quiere ser
Mas que un holograma
Que invisible te festeje.
Más que ojos
De deseo mojados,
Más que intenciones
Que de tan profundas
Sus energías
Rompan los vidrios
En tus lentes,
Más que tu silueta
Ensombreciendo
Mis pasiones,
Más que tu silueta
Dando giros y mas giros
Que se alejan
De mis manos,
Más que sueños distantes
Donde tu silueta
En mí agrega lo faltante,
Donde tu figura
Mi obra completa.
Toda visión
Es otro tipo
De interacción.
De reojo veo
Como me miras,
Hipnótico, obnubilado,
Siempre petrificado.
¿Será que a ti también
Mi silueta
Te ha eclipsado?
En este Vals de las miradas
Nunca nos hemos
Dicho nada,
Como animales silenciosos
Nos anhelamos
Sin palabras
¡Rugen nuestros ojos!
En este Vals de las miradas
Nuestras siluetas
Ya se han dado
Confesiones en lo mudo,
Nuestras siluetas
-Sombras bioluminiscentes-
Ya se han hecho de todo
En un sueño
Del que nadie nos despierta.
Y ruego que jamás lo hagan
Te contorneo
Con mis dedos
En el fondo
De mi subconsciente
Como si éstos fueran
Un lápiz mágico
Que aquello que traza
Luego respira,
Luego me mira,
Luego me abraza.
Como si hubieras nacido
El día que te conocí,
Como si alma
Yo te hubiera otorgado
Con un suspiro,
Como si el universo
Hubiera pestañeado
Para darte ojos,
Que solo se embelecen
Con los míos
En este Vals de las miradas.
Donde nuestras formas
Se encapsulan
Una dentro de la otra
Como las Mamushkas,
Donde nuestras pupilas
Se incrustan e implosionan
Una con la otra,
Hasta que no exista
Una sin la otra;
Como el núcleo es
A la célula del cuerpo,
Como el espacio
Es al tiempo,
Como el rey
Al palacio,
Como tu silueta
A mi paraíso
En este Vals de las miradas.
Recorro
Los bordes de tu torso
Como un sendero
Pedregoso
Cual niña corriendo
Tras los fragmentos
Volátiles
De un Diente de León.
Intentando atraparlos
Como si no hubieran
Soplado solamente una flor,
Como si hubieran dispersado
En los vientos de lo incierto
Su frágil corazón.
Nunca sabrás
De las sinfonías
Que resuenan
En mi mente
Al oír tus latidos,
Nunca sabrás
Las emociones nuevas
Que generas
En mi alma antigua,
Nunca sabrás
Cuanto quisiera
Eternizar
Nuestras secuencias,
Como una película eterna
Rebobinando
La misma escena.
Nunca sabrás
Cuanto quisiera
Danzar con tu silueta
En este Vals de las miradas.
Nunca lo sabrás
Porque mi boca
-candado de deseos,
bóveda de secretos-
No te dirá nada.
Mas mis ojos
Te confiarán sus tesoros
En esta azul ensoñación,
En este safari de fantasías,
En esta maqueta de cristal,
En esta encarnación de lo ideal,
En este affaire ocular,
En este ruin efecto de mi corazón
En este bello defecto de mi razón,
En este Vals de las miradas.
Siempre me verás,
Silueta que te encanta,
Fémina que te espanta,
Estrella que no has de alcanzar,
Cofre del deseo
En el que solo
Tu llave podría entrar,
En el que misterios
Tras misterios,
Velos envueltos
En más velos
Has de hallar.
Siempre te veré
Día vuelto noche,
Pasión teñida en sangre,
Fantasía convertida en carne,
Perfección hecha hombre,
Silueta sin nombre.
Fantasma del deseo
Con mi ouija lujuriosa
Te habré de invocar,
A kilómetros sentiría
Tu presencia arrimar.
Con tu ternura imberbe
Me dejarás entrar.
Hasta que te derritas
Como helado
De dulce de leche
En los surcos de mis pechos,
Hasta que acabes
Ectoplasma en mis labios,
Y con nuestros sentimientos
Alimentemos
Al estómago infinito
Del universo,
Al corazón sin fondo
De los océanos.
En el oleaje espectral
Me verás pasar
Como una ilusión salvaje,
Como un eclipse lunar,
Como un poema clerical,
Como una pesadilla
Que se vuelve real,
Lo que siempre supiste
Que iba a llegar,
Lo que siempre temiste
Que te iba a atrapar;
La silueta
De una mujer infernal
Que siente el amor
Como una posesión angelical.
Mi silueta verás pasar
En las calles
Vacuas de deidades,
Y usarás
Tus dedos
Como tijeras
Cortando tus miedos.
Me verás pisar
Una por una
Las baldosas
De mis deseos
Como arenas movedizas,
Como escalones
En descenso
Que me alejan
De mi destino.
Y por mi silueta
Cruzarás
Anillos de fuego
En mis manos.
Quedarán atrás
Todo los suspiros mundanos
Todos los latidos lejanos.
A bailar me invitarás
Ya vestidos de huesos
Será la danza final
En este Vals de las miradas.
Julieta Iallorenzi
05/09/2024
Hasta tu silueta,
Solo verla pasar
Es sentir
Que un retazo
De mi onírico,
Que la proyección
De mi amor ideal,
Se manifiesta
En el mundo real.
Aunque solo
Te vea pasar,
Como una
Apolínea ilusión,
Que atraviesa
Mis ojos
Y se encarna
En mi corazón.
Tu silueta
Danza con la mía
En sueños
Donde amarnos
No es utopía,
Allí donde
Se besan
La carne y la fantasía.
Tus brazos
Me envuelven
En un baile hereje,
Donde mi sentir
Quiere ser
Mas que un holograma
Que invisible te festeje.
Más que ojos
De deseo mojados,
Más que intenciones
Que de tan profundas
Sus energías
Rompan los vidrios
En tus lentes,
Más que tu silueta
Ensombreciendo
Mis pasiones,
Más que tu silueta
Dando giros y mas giros
Que se alejan
De mis manos,
Más que sueños distantes
Donde tu silueta
En mí agrega lo faltante,
Donde tu figura
Mi obra completa.
Toda visión
Es otro tipo
De interacción.
De reojo veo
Como me miras,
Hipnótico, obnubilado,
Siempre petrificado.
¿Será que a ti también
Mi silueta
Te ha eclipsado?
En este Vals de las miradas
Nunca nos hemos
Dicho nada,
Como animales silenciosos
Nos anhelamos
Sin palabras
¡Rugen nuestros ojos!
En este Vals de las miradas
Nuestras siluetas
Ya se han dado
Confesiones en lo mudo,
Nuestras siluetas
-Sombras bioluminiscentes-
Ya se han hecho de todo
En un sueño
Del que nadie nos despierta.
Y ruego que jamás lo hagan
Te contorneo
Con mis dedos
En el fondo
De mi subconsciente
Como si éstos fueran
Un lápiz mágico
Que aquello que traza
Luego respira,
Luego me mira,
Luego me abraza.
Como si hubieras nacido
El día que te conocí,
Como si alma
Yo te hubiera otorgado
Con un suspiro,
Como si el universo
Hubiera pestañeado
Para darte ojos,
Que solo se embelecen
Con los míos
En este Vals de las miradas.
Donde nuestras formas
Se encapsulan
Una dentro de la otra
Como las Mamushkas,
Donde nuestras pupilas
Se incrustan e implosionan
Una con la otra,
Hasta que no exista
Una sin la otra;
Como el núcleo es
A la célula del cuerpo,
Como el espacio
Es al tiempo,
Como el rey
Al palacio,
Como tu silueta
A mi paraíso
En este Vals de las miradas.
Recorro
Los bordes de tu torso
Como un sendero
Pedregoso
Cual niña corriendo
Tras los fragmentos
Volátiles
De un Diente de León.
Intentando atraparlos
Como si no hubieran
Soplado solamente una flor,
Como si hubieran dispersado
En los vientos de lo incierto
Su frágil corazón.
Nunca sabrás
De las sinfonías
Que resuenan
En mi mente
Al oír tus latidos,
Nunca sabrás
Las emociones nuevas
Que generas
En mi alma antigua,
Nunca sabrás
Cuanto quisiera
Eternizar
Nuestras secuencias,
Como una película eterna
Rebobinando
La misma escena.
Nunca sabrás
Cuanto quisiera
Danzar con tu silueta
En este Vals de las miradas.
Nunca lo sabrás
Porque mi boca
-candado de deseos,
bóveda de secretos-
No te dirá nada.
Mas mis ojos
Te confiarán sus tesoros
En esta azul ensoñación,
En este safari de fantasías,
En esta maqueta de cristal,
En esta encarnación de lo ideal,
En este affaire ocular,
En este ruin efecto de mi corazón
En este bello defecto de mi razón,
En este Vals de las miradas.
Siempre me verás,
Silueta que te encanta,
Fémina que te espanta,
Estrella que no has de alcanzar,
Cofre del deseo
En el que solo
Tu llave podría entrar,
En el que misterios
Tras misterios,
Velos envueltos
En más velos
Has de hallar.
Siempre te veré
Día vuelto noche,
Pasión teñida en sangre,
Fantasía convertida en carne,
Perfección hecha hombre,
Silueta sin nombre.
Fantasma del deseo
Con mi ouija lujuriosa
Te habré de invocar,
A kilómetros sentiría
Tu presencia arrimar.
Con tu ternura imberbe
Me dejarás entrar.
Hasta que te derritas
Como helado
De dulce de leche
En los surcos de mis pechos,
Hasta que acabes
Ectoplasma en mis labios,
Y con nuestros sentimientos
Alimentemos
Al estómago infinito
Del universo,
Al corazón sin fondo
De los océanos.
En el oleaje espectral
Me verás pasar
Como una ilusión salvaje,
Como un eclipse lunar,
Como un poema clerical,
Como una pesadilla
Que se vuelve real,
Lo que siempre supiste
Que iba a llegar,
Lo que siempre temiste
Que te iba a atrapar;
La silueta
De una mujer infernal
Que siente el amor
Como una posesión angelical.
Mi silueta verás pasar
En las calles
Vacuas de deidades,
Y usarás
Tus dedos
Como tijeras
Cortando tus miedos.
Me verás pisar
Una por una
Las baldosas
De mis deseos
Como arenas movedizas,
Como escalones
En descenso
Que me alejan
De mi destino.
Y por mi silueta
Cruzarás
Anillos de fuego
En mis manos.
Quedarán atrás
Todo los suspiros mundanos
Todos los latidos lejanos.
A bailar me invitarás
Ya vestidos de huesos
Será la danza final
En este Vals de las miradas.
Julieta Iallorenzi
05/09/2024