pablo7972
Poeta que considera el portal su segunda casa
El psicópata descerrajó un número múltiple y elevado de proyectiles contra las personas que tomaban el café con churros y las pequeñas porciones de pastel. Luego hizo acopio en sus bolsillos de la recaudación del día en la caja registradora.
Antes de salir, reparó en la puerta del retrete. Tenía una fiel costumbre. La llamaba rematar la faena limpiamente.
Diez minutos después, el hombre asustado miraba la rendija bajo la puerta del excusado, suficiente como para que la mano asesina alcanzase sus pantorrillas desde el otro lado.
Sólo quietud en aquel bar de carretera y él, esperando oír una sirena para salir. Con el pestillo pasado y los pies en alto. Sobre la taza, para no ser descubierto por el asesino, si todavía rondaba allí fuera. Y con un kalashnikov apuntando permanentemente a la puerta deslucida del váter.
Antes de salir, reparó en la puerta del retrete. Tenía una fiel costumbre. La llamaba rematar la faena limpiamente.
Diez minutos después, el hombre asustado miraba la rendija bajo la puerta del excusado, suficiente como para que la mano asesina alcanzase sus pantorrillas desde el otro lado.
Sólo quietud en aquel bar de carretera y él, esperando oír una sirena para salir. Con el pestillo pasado y los pies en alto. Sobre la taza, para no ser descubierto por el asesino, si todavía rondaba allí fuera. Y con un kalashnikov apuntando permanentemente a la puerta deslucida del váter.
::, vine a dejarte mis huellas, mis saludos, un abrazo y un ::
:: y decirte que siempre disfruto de tus buenos trabajos... Saluditossss