Rasgado el velo
de la cara de
Cleopatra, una tumba
es todo lo que se puede
ver en esa cara,
los labios blanco pálidos
los ojos están medios cerrados,
donde está el gusano.
La música es solo un juego,
eso nos impide escuchar
como triunfa el infierno.
Nuestra oreja está embotada
obstruída con polvo,
no escuchamos quien viene
y nos toca y nos llama.
Los pechos sangraron,
una flor marchita,
la mano agita adiós y saluda
la fama inútil.
El deshilachado de una sonrisa
arrancada de su boca,
su telaraña en la boca de un hombre.
de la cara de
Cleopatra, una tumba
es todo lo que se puede
ver en esa cara,
los labios blanco pálidos
los ojos están medios cerrados,
donde está el gusano.
La música es solo un juego,
eso nos impide escuchar
como triunfa el infierno.
Nuestra oreja está embotada
obstruída con polvo,
no escuchamos quien viene
y nos toca y nos llama.
Los pechos sangraron,
una flor marchita,
la mano agita adiós y saluda
la fama inútil.
El deshilachado de una sonrisa
arrancada de su boca,
su telaraña en la boca de un hombre.
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