Rei Regis Caceres
Poeta que considera el portal su segunda casa
Caminando de la mano
por el húmedo arenal
el sargazo huele a mar
del vendaval ya lejano
Ella, fragancia de sal
de rizos de calamar
y la esencia destilada
de sus secretos de amar
Deja que la suave brisa
lame su piel de salitre
y al pasar bese sus pies,
esa almeja sola y triste
Si su deseo de amar
es como blanca gaviota,
alzando vuelo del mar
a los cielos se remonta
El sol el paso le sigue
y su piel sus rayos dora
vagando por el celeste
que sus suspiros adora
Ni mar ni viento ni sol,
aducen mi gran angustia
que las algas y sargazos
en una alianza se unan,
para mi amada llevar
en brazos del vendaval
y muy lejos secuestrar,
en el castillo de bruma
RRegis
por el húmedo arenal
el sargazo huele a mar
del vendaval ya lejano
Ella, fragancia de sal
de rizos de calamar
y la esencia destilada
de sus secretos de amar
Deja que la suave brisa
lame su piel de salitre
y al pasar bese sus pies,
esa almeja sola y triste
Si su deseo de amar
es como blanca gaviota,
alzando vuelo del mar
a los cielos se remonta
El sol el paso le sigue
y su piel sus rayos dora
vagando por el celeste
que sus suspiros adora
Ni mar ni viento ni sol,
aducen mi gran angustia
que las algas y sargazos
en una alianza se unan,
para mi amada llevar
en brazos del vendaval
y muy lejos secuestrar,
en el castillo de bruma
RRegis
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