Ángel San Isidro
Poeta que considera el portal su segunda casa
El Ventrílocuo
Tengo una espina clavada en el alma
que no se cura ni supura con la calma,
tengo un ventrílocuo malvado y vanidoso
que siempre habla por mi tierna boca,
sin ser yo mismo el que habla ni se sofoca
pues siempre se equivoca para existir cautivo,
entre las miles de voces que atenazan mi frágil
y natural corazón del olvido,
es un ventrílocuo que vive casi afónico e imperfecto
con sus distorsionadas palabras dentro de mi cuerpo,
que se manifiestan dentro de mi para ahogarme
con sus penosos presentimientos y sus novedosos...
pensamientos.
Autor: Ángel San Isidro
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