A veces me disfrazo,
y ando terco en llovizna.
Desvelando los miedos,
las culpas,
las flores que he dejado
marchitas de guardar.
Pero tú vas al frente,
fluyendo como trueno.
Se angosta la corriente
camino hacia la mar.
Hoy sin querer te pienso,
pescando y esperando,
y te he visto princesa
más allá del lugar.
Y te busqué en las dunas,
y me encontró la luna,
recogiendo la tanza,
silbando algún quebranto,
soportando este frío,
mi invicta soledad.
La enhiesta consejera.
La eterna primavera.
Derribando columnas.
Deshaciendo el disfraz.
Y te busqué en el viento.
Y me trepé a las rocas,
divisé el horizonte
con tu nombre en la boca
cansado de soñar.
Inquieto y conmovido,
me alejé de este ruido,
quise el cielo contigo,
no te pude encontrar.
Me lancé hacia la fuente,
destruyendo los muros,
trascendiendo las horas,
cabalgando el desierto...
Ya exhausto me detengo,
doblando el alma al paso,
cayendo de rodillas...
-¿Y porqué tanta prisa?
¿De quién vas a escapar?
La princesa sonriente.
La mariposa esquiva.
Venciéndonos de otoño
siempre vas adelante.
Que el verbo sea contigo.
¿De quién voy a escapar?
y ando terco en llovizna.
Desvelando los miedos,
las culpas,
las flores que he dejado
marchitas de guardar.
Pero tú vas al frente,
fluyendo como trueno.
Se angosta la corriente
camino hacia la mar.
Hoy sin querer te pienso,
pescando y esperando,
y te he visto princesa
más allá del lugar.
Y te busqué en las dunas,
y me encontró la luna,
recogiendo la tanza,
silbando algún quebranto,
soportando este frío,
mi invicta soledad.
La enhiesta consejera.
La eterna primavera.
Derribando columnas.
Deshaciendo el disfraz.
Y te busqué en el viento.
Y me trepé a las rocas,
divisé el horizonte
con tu nombre en la boca
cansado de soñar.
Inquieto y conmovido,
me alejé de este ruido,
quise el cielo contigo,
no te pude encontrar.
Me lancé hacia la fuente,
destruyendo los muros,
trascendiendo las horas,
cabalgando el desierto...
Ya exhausto me detengo,
doblando el alma al paso,
cayendo de rodillas...
-¿Y porqué tanta prisa?
¿De quién vas a escapar?
La princesa sonriente.
La mariposa esquiva.
Venciéndonos de otoño
siempre vas adelante.
Que el verbo sea contigo.
¿De quién voy a escapar?
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