guillermo santillana marq
Poeta fiel al portal
Tienes el verso en tu boca
y yo la música en mis manos,
tienes las calles
y yo tu andar,
tienes tus encajes
y yo tu desnudez.
Allí está la vida
aunque no lo parezca,
allí está ese mundo clausurado,
tus pasos,
tu puerta abierta,
tu oscuridad misteriosa,
tu cuento,
tu melancolía, tu voz de porcelana.
Estoy cautivo de la vida tuya.
Del privilegio de fundirme en tu noche,
de la luna en que floto,
de tu universo sosegado,
de tus tempestades.
¿Qué será del color del aire,
de la frescura matinal?,
¿qué será del pacto antiguo que tenemos?,
¿qué será de nosotros cuando renazcamos?
Tantas noches, tantas lunas,
tanto juntar nuestras manos,
tanto juego de afanes.
''tantos más allá'',
¿qué será, amor mío?,
¿qué será, amor mío?,
¿qué será de estos vacíos que corrompen las soledad?,
¿qué será de la vida que transcurre ante nuestros ojos?
Hoy por hoy
poseemos el sol,
poseemos las palabras que cifran nuestras vidas,
poseemos el tiempo y la memoria
y la edad fugitiva,
la postguerra y la muerte que nos amanece.
Poseemos al niño que nos llena de veranos
y la tempestad atormentada
y la forma malherida,
la joya de la noche,
la habitación enrarecida.
No hay daño,
sólo sofocar esta alegría,
sólo saborear este ímpetu fugaz,
sólo estos segundos de palabras sedientas,
de palabras que son.
De palabras que empujan...
sólo para estar enamorado...
y yo la música en mis manos,
tienes las calles
y yo tu andar,
tienes tus encajes
y yo tu desnudez.
Allí está la vida
aunque no lo parezca,
allí está ese mundo clausurado,
tus pasos,
tu puerta abierta,
tu oscuridad misteriosa,
tu cuento,
tu melancolía, tu voz de porcelana.
Estoy cautivo de la vida tuya.
Del privilegio de fundirme en tu noche,
de la luna en que floto,
de tu universo sosegado,
de tus tempestades.
¿Qué será del color del aire,
de la frescura matinal?,
¿qué será del pacto antiguo que tenemos?,
¿qué será de nosotros cuando renazcamos?
Tantas noches, tantas lunas,
tanto juntar nuestras manos,
tanto juego de afanes.
''tantos más allá'',
¿qué será, amor mío?,
¿qué será, amor mío?,
¿qué será de estos vacíos que corrompen las soledad?,
¿qué será de la vida que transcurre ante nuestros ojos?
Hoy por hoy
poseemos el sol,
poseemos las palabras que cifran nuestras vidas,
poseemos el tiempo y la memoria
y la edad fugitiva,
la postguerra y la muerte que nos amanece.
Poseemos al niño que nos llena de veranos
y la tempestad atormentada
y la forma malherida,
la joya de la noche,
la habitación enrarecida.
No hay daño,
sólo sofocar esta alegría,
sólo saborear este ímpetu fugaz,
sólo estos segundos de palabras sedientas,
de palabras que son.
De palabras que empujan...
sólo para estar enamorado...
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