rafael tato
Poeta fiel al portal
El verso que se rebela
ya estaba escrito...
Lo escribí amurallando
la penumbra de la nada
y sus retazos;
imaginando lo que nunca nace
y siempre acaba...
Ese verso lo escribí
en el fondo precluido de mí mismo,
ante la nocturnidad de espadas
dispersando el alter ego
de la noche fragmentada.
El verso que se rebela,
muerde las fatales sombras
del orbe estremecido,
mientras la noche atrapa
los gritos difuminados
en las distancias fantasmales
de lo inexplicable y lo absurdo.
La rebelión de mi verso
se hace conjuro
de la idea cuando calla;
deshoja el pétalo de la infamia,
mitiga el instante de la herida,
pinta en colores de arco iris
la edad de la desesperanza.
Mientras el mundo avanza
en inercia de horror y espanto,
el verso enciende su voltaje
en el abismo de lo profundo
sin contornos ni mitades.
Hace mil años,mientras mis manos
retorcían paleolítico nudo,
escribí el verso con pluma espada,
brillo de luz y amor,
blindado verbo de los vientos,
que golpea la inquisitiva sed
de lo perpetuo e inhumano.
El verso que se rebela lo escribí
ante el naufragio y la indiferencia,
en medio del círculo
de la desigualdad y la desgracia...
Lo escribí
ante el frío agonizante de las almas
pastoreando su lágrima ilíquida,
soportando las llamas
agitadas del suplicio.
El verso que se rebela,
¡Mi verso!
como piedra absoluta
abarca todo aquello
que es y debe ser:
Esponja de lluvia,
llama, áspid de luz,
¡Fuego!
vocablo, verbo,
¡Palabra!
¡Amor!
¡Justicia! ¡Alma!
¡Corazón! ¡Espada!
¡Esperanza!
Tato Ospina
DRA
Colombia
ya estaba escrito...
Lo escribí amurallando
la penumbra de la nada
y sus retazos;
imaginando lo que nunca nace
y siempre acaba...
Ese verso lo escribí
en el fondo precluido de mí mismo,
ante la nocturnidad de espadas
dispersando el alter ego
de la noche fragmentada.
El verso que se rebela,
muerde las fatales sombras
del orbe estremecido,
mientras la noche atrapa
los gritos difuminados
en las distancias fantasmales
de lo inexplicable y lo absurdo.
La rebelión de mi verso
se hace conjuro
de la idea cuando calla;
deshoja el pétalo de la infamia,
mitiga el instante de la herida,
pinta en colores de arco iris
la edad de la desesperanza.
Mientras el mundo avanza
en inercia de horror y espanto,
el verso enciende su voltaje
en el abismo de lo profundo
sin contornos ni mitades.
Hace mil años,mientras mis manos
retorcían paleolítico nudo,
escribí el verso con pluma espada,
brillo de luz y amor,
blindado verbo de los vientos,
que golpea la inquisitiva sed
de lo perpetuo e inhumano.
El verso que se rebela lo escribí
ante el naufragio y la indiferencia,
en medio del círculo
de la desigualdad y la desgracia...
Lo escribí
ante el frío agonizante de las almas
pastoreando su lágrima ilíquida,
soportando las llamas
agitadas del suplicio.
El verso que se rebela,
¡Mi verso!
como piedra absoluta
abarca todo aquello
que es y debe ser:
Esponja de lluvia,
llama, áspid de luz,
¡Fuego!
vocablo, verbo,
¡Palabra!
¡Amor!
¡Justicia! ¡Alma!
¡Corazón! ¡Espada!
¡Esperanza!
Tato Ospina
DRA
Colombia
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