Tú puedes mirarte, por dentro.
Tú puedes hacer un bizcocho de limón, en tu cocina.
Tú puedes dibujar un aeroplano, a tu manera.
Y otros, quizá estén muy ocupados, mientras tanto.
Así que tú puedes hacer lo que te conviene. Sin pedir la aprobación de los demás.
Porque los hechos universales no necesitan testigos.
Acontecen, con o sin permiso de un observador.
Luego por tanto, que tú estés paseando mientras llueve, puede ser interesante, quizá para un perro, que pasa por allí.
O para un escarabajo que has estado a punto de pisar y espachurrar.
O para un canario, que te ve pasar y silba...
No es siempre, la gente, tan dueña de la Realidad. La Realidad puede prescindir del ser humano.
Por ejemplo:
a ) Tiburón blanco ataca a tortuga marina. Cerca de las playas de Sudáfrica. Mar adentro.
b ) ¿ Por qué no acude de inmediato, un observador, para generar esa escena ?
c ) Porque esa escena, acontece con o sin permiso, de un observador.
d ) Esa escena es generada, por el propio Cosmos.
Entonces, el Universo es como un hombre, pero además, el Universo es lógico y perfecto, pues no puede contener errores. Por si fuera poco, la perfección es dinámica, y no tan estática como nos gustaría. Luego por tanto, la evolución es la esencia final, de todo lo creado. Es decir que el humano, se queda corto, frente al firmamento. Se queda corto, y no le da su inteligencia, su brillantez, su originalidad, su discernimiento...
No le da margen suficiente, como para tener que estar ahí, generando piezas de Realidad.