jose villa
Poeta que considera el portal su segunda casa
.
día 1: nakanbuto llega a rotterdam
desde kenia vía singapur
y pasa la noche en el hotel
del complejo deportivo municipal
dia 2: nakambuto gana la maratón
de rotterdam con tiempo de
2 horas 5 centésimas de segundo
imponiendo nuevo récord histórico
y haciéndose acreedor a llevarse
un deportivo mercedes amg super turbo y toda la madre
aparte de los 50 000 euros del
primer lugar
(quedando, por si fuera poco
a sólo 6 jodidas centésimas
de lograr bajar el tiempo total de carrera
a menos de 2 horas y
obtener así el millón de dólares que la iaaf
tiene reservado para quien lo logre)
por la noche: nakambuto
se pone al volante de su flamante bólido
(en nairobi conducía un skoda del 87 con la suspensión averiada)
y hunde el pedal del gas
hasta alcanzar los 220 por hora
surcando las sombras de la estepa neerlandesa
en la autopista rumbo a amsterdam
ciudad a la que, 45 minutos y un tiket de tráfico después
nakambuto llega dispuesto a
darse un atracón de sexo, alcohol, olvido y
un coctel de drogas del copón
primeros minutos del día 3:
nakambuto se registra
en un hotelito a dos calles de la damplatz
en el barrio de las putas
donde espera poder hacer realidad
aquella fantasía erótica que lo persigue
desde su todavía no lejana adolescencia
-transcurrida en barrios marginales de nairobi:
un mozalbete enclenque de casi dos metros
que se gana la vida arrebatando bolsos y celulares
bastante airosamente gracias a
su prodigioso sprint y zancada-
aquella fantasía erótica, decíamos
nacida al calor de innumerables e intoxicados encuentros carnales sostenidos
con esqueléticas y desdentadas damas de la noche
en los infectos congales de su ciudad natal;
consistente -la fantasía- en llevarse a la cama
a 2 escandinavas de larga y sedosa cabellera rubia
ojos azules, pelvis estrecha, piernas firmes y torneadas
para hacerse beneficiario de una mamada doble
simultánea a la ingestión, a base de largos tragos
de un buen macallan escocés de 15 años
-una fantasía de puta madre, si quieren mi opinión-
1:47 am del mismo día 3:
nakambuto abandona el hotel van gogh
no sin antes zamparse medio minibar del cuarto
lavarse a fondo los huevos
y darse un toque de dior tras las orejas,
y deambula luego un par de horas
por el red light district y alrededores
entre putas, camellos y orientales
que toman fotos de todo
lo habido y por haber con sus putos
celulares ultraplanos
a la luz de neón que baña
los adoquines de las callejuelas
4:52 am del mismo día 3:
nakambuto reingresa al hotel
acompañado de dos mujerzuelas rubias
-"llevaban las putas bragas prácticamente en la mano
parecían alcoholizadas y se reían de todo como pendejas"
declararía el encargado de recepción posteriormente-
recién desembarcadas de suecia según
lo que le dijeron al crédulo nakambuto
que incluso aceptó encantado
adelantarles 500 euros a las damiselas
para que se pertrecharan de coca y pastillas
-en realidad eran oriundas de hamburgo
y llevaban cosa de 3 años ejerciendo el oficio en amsterdam-
un poco más tarde, al amanecer del puto día 3:
nakambuto toca el ukelele
canturreando viejas melodías de su lejana patria
tumbado a medias sobre la cama
del cuarto 49 del hotel van gogh
mientras mira bailar a sus dos recién adquiridas amigas
puestas hasta las orejas de coca y otras mierdas
y abrazadas peligrosamente cerca
del ventanal abierto de la habitación
que da a la calle 4 pisos más abajo
unos momentos después:
una de las chicas tropieza
con la estatuilla en oro y plata
de medio metro de altura
-representa un corredor empleándose a fondo en plena carrera-
que le dieron a nakambuto
como parte del premio al primer lugar
el día anterior en rotterdam:
tropieza y trastabilla y no logra recuperar
el equilibrio perdido y luego se precipita
cabeza abajo por la ventana
abierta de la habitación
llevándose en la caída con ella
al sujetarla del cuello
-desesperada por asirse a algo-
a su colega de profesión
para ir a reventar y quedar hechas mierda
tanto ella como su amiga
cuatro pisos más abajo sobre
los románticos adoquines de la calle
un año más tarde: nakambuto
corre de nueva cuenta en rotterdan
y baja de dos horas por primera vez en la historia
el tiempo para una maratón
al hacerlo en 1:56: 02
pulverizando todos los récords
y haciéndose merecedor por ello
al millón de dólares, otro mercedes y otra estatuilla de oro
que de nada le van a servir
cuando vuelva a ser encerrado
en la prisión estatal de amsterdam,
donde le dieron permiso especial de 48 horas
para viajar a rotterdam con 15 guardias
3 perros y un grillete electrónico en los tobillos;
tiempo más que suficiente, según las autoridades
para correr la maratón, firmar autógrafos
hacerse unos selfies con los fans y luego volver a la puta celda
a completar el resto de la condena
de 15 años que le recetó la justicia holandesa
por la muerte de las dos mujeres
todavía nadie le ha chupado la verga en los países bajos
.
día 1: nakanbuto llega a rotterdam
desde kenia vía singapur
y pasa la noche en el hotel
del complejo deportivo municipal
dia 2: nakambuto gana la maratón
de rotterdam con tiempo de
2 horas 5 centésimas de segundo
imponiendo nuevo récord histórico
y haciéndose acreedor a llevarse
un deportivo mercedes amg super turbo y toda la madre
aparte de los 50 000 euros del
primer lugar
(quedando, por si fuera poco
a sólo 6 jodidas centésimas
de lograr bajar el tiempo total de carrera
a menos de 2 horas y
obtener así el millón de dólares que la iaaf
tiene reservado para quien lo logre)
por la noche: nakambuto
se pone al volante de su flamante bólido
(en nairobi conducía un skoda del 87 con la suspensión averiada)
y hunde el pedal del gas
hasta alcanzar los 220 por hora
surcando las sombras de la estepa neerlandesa
en la autopista rumbo a amsterdam
ciudad a la que, 45 minutos y un tiket de tráfico después
nakambuto llega dispuesto a
darse un atracón de sexo, alcohol, olvido y
un coctel de drogas del copón
primeros minutos del día 3:
nakambuto se registra
en un hotelito a dos calles de la damplatz
en el barrio de las putas
donde espera poder hacer realidad
aquella fantasía erótica que lo persigue
desde su todavía no lejana adolescencia
-transcurrida en barrios marginales de nairobi:
un mozalbete enclenque de casi dos metros
que se gana la vida arrebatando bolsos y celulares
bastante airosamente gracias a
su prodigioso sprint y zancada-
aquella fantasía erótica, decíamos
nacida al calor de innumerables e intoxicados encuentros carnales sostenidos
con esqueléticas y desdentadas damas de la noche
en los infectos congales de su ciudad natal;
consistente -la fantasía- en llevarse a la cama
a 2 escandinavas de larga y sedosa cabellera rubia
ojos azules, pelvis estrecha, piernas firmes y torneadas
para hacerse beneficiario de una mamada doble
simultánea a la ingestión, a base de largos tragos
de un buen macallan escocés de 15 años
-una fantasía de puta madre, si quieren mi opinión-
1:47 am del mismo día 3:
nakambuto abandona el hotel van gogh
no sin antes zamparse medio minibar del cuarto
lavarse a fondo los huevos
y darse un toque de dior tras las orejas,
y deambula luego un par de horas
por el red light district y alrededores
entre putas, camellos y orientales
que toman fotos de todo
lo habido y por haber con sus putos
celulares ultraplanos
a la luz de neón que baña
los adoquines de las callejuelas
4:52 am del mismo día 3:
nakambuto reingresa al hotel
acompañado de dos mujerzuelas rubias
-"llevaban las putas bragas prácticamente en la mano
parecían alcoholizadas y se reían de todo como pendejas"
declararía el encargado de recepción posteriormente-
recién desembarcadas de suecia según
lo que le dijeron al crédulo nakambuto
que incluso aceptó encantado
adelantarles 500 euros a las damiselas
para que se pertrecharan de coca y pastillas
-en realidad eran oriundas de hamburgo
y llevaban cosa de 3 años ejerciendo el oficio en amsterdam-
un poco más tarde, al amanecer del puto día 3:
nakambuto toca el ukelele
canturreando viejas melodías de su lejana patria
tumbado a medias sobre la cama
del cuarto 49 del hotel van gogh
mientras mira bailar a sus dos recién adquiridas amigas
puestas hasta las orejas de coca y otras mierdas
y abrazadas peligrosamente cerca
del ventanal abierto de la habitación
que da a la calle 4 pisos más abajo
unos momentos después:
una de las chicas tropieza
con la estatuilla en oro y plata
de medio metro de altura
-representa un corredor empleándose a fondo en plena carrera-
que le dieron a nakambuto
como parte del premio al primer lugar
el día anterior en rotterdam:
tropieza y trastabilla y no logra recuperar
el equilibrio perdido y luego se precipita
cabeza abajo por la ventana
abierta de la habitación
llevándose en la caída con ella
al sujetarla del cuello
-desesperada por asirse a algo-
a su colega de profesión
para ir a reventar y quedar hechas mierda
tanto ella como su amiga
cuatro pisos más abajo sobre
los románticos adoquines de la calle
un año más tarde: nakambuto
corre de nueva cuenta en rotterdan
y baja de dos horas por primera vez en la historia
el tiempo para una maratón
al hacerlo en 1:56: 02
pulverizando todos los récords
y haciéndose merecedor por ello
al millón de dólares, otro mercedes y otra estatuilla de oro
que de nada le van a servir
cuando vuelva a ser encerrado
en la prisión estatal de amsterdam,
donde le dieron permiso especial de 48 horas
para viajar a rotterdam con 15 guardias
3 perros y un grillete electrónico en los tobillos;
tiempo más que suficiente, según las autoridades
para correr la maratón, firmar autógrafos
hacerse unos selfies con los fans y luego volver a la puta celda
a completar el resto de la condena
de 15 años que le recetó la justicia holandesa
por la muerte de las dos mujeres
todavía nadie le ha chupado la verga en los países bajos
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