tyngui
Poeta que considera el portal su segunda casa
Bríos mecanizados viajan a través de mí, montados en pequeños instantes húmedos divididos por el dolor.
Mientras corro el sabor se ha ocultado y la ira vuelve a mí como si nunca se hubiera ido.
Siento un zumbido en las palabras de las gentes cuando pasan por mi espacio.
Acaso se insinúe la muerte esta noche y me deje perplejo antes del amanecer.
Por debajo de las palabras danzan ansiosos disparadores que se volverán insostenibles.
De a ratos se oculta la brusca sordina en sus miradas.
Ya están aquí mis propios fragmentos sin movimientos frente a mí.
Adrenalínico me sumerjo en la quietud de los pasajes barrosos de la oscuridad.
Quizás sea tarde para una reflexión bajo el tormento.
Los ojos parecen ir desvaneciendo y el significado de sus palabras se ha escapado hacia algún lugar buscando resguardo.
La casa se mueve y sus caras se alargan, tal vez sea un sueño que entumece las imágenes.
Aquí todo es tan realmente insoportable que duele fijar la mirada hacia la nada.
Todo se ha vuelto espeluznante incluso lo que aún no he imaginado.
No quisiera cerrar los ojos, creo que tengo miedo.
Los espacios se hacen líquidos y todo se vuelve una revisión evanescente.
No estoy seguro de poder generar nuevos momentos, mi vida se ha transformado en la sombra sonora de un recuerdo melancólico.
Dedicado a mi gatito Tigre recientemente desaparecido.
Mientras corro el sabor se ha ocultado y la ira vuelve a mí como si nunca se hubiera ido.
Siento un zumbido en las palabras de las gentes cuando pasan por mi espacio.
Acaso se insinúe la muerte esta noche y me deje perplejo antes del amanecer.
Por debajo de las palabras danzan ansiosos disparadores que se volverán insostenibles.
De a ratos se oculta la brusca sordina en sus miradas.
Ya están aquí mis propios fragmentos sin movimientos frente a mí.
Adrenalínico me sumerjo en la quietud de los pasajes barrosos de la oscuridad.
Quizás sea tarde para una reflexión bajo el tormento.
Los ojos parecen ir desvaneciendo y el significado de sus palabras se ha escapado hacia algún lugar buscando resguardo.
La casa se mueve y sus caras se alargan, tal vez sea un sueño que entumece las imágenes.
Aquí todo es tan realmente insoportable que duele fijar la mirada hacia la nada.
Todo se ha vuelto espeluznante incluso lo que aún no he imaginado.
No quisiera cerrar los ojos, creo que tengo miedo.
Los espacios se hacen líquidos y todo se vuelve una revisión evanescente.
No estoy seguro de poder generar nuevos momentos, mi vida se ha transformado en la sombra sonora de un recuerdo melancólico.
Dedicado a mi gatito Tigre recientemente desaparecido.