prisionero inocente
Poeta que considera el portal su segunda casa
El beso sería una muy buena cosa para vender
porque, en cuanto falte, sube de precio.
Nadie se atreve construir un beso que lo pueda comprar cualquiera
pero yo, por mis necesidades,
me imagino como tendría que ser.
El beso más completo es un beso que se da
entre todas las partes del cuerpo que tienen duplicado.
Entre las orejas, un poco más arriba, está
la frente,
sitio plano adonde el beso camina con alegría,
como un niño en un campo verde, buscando saltamontes.
Entre los ojos, un poco más abajo, allí está
la nariz,
no muy confortable, por lo pequeño,
pero fresco por la brisa de aire.
Entre los labios pueden estar las palabras te quiero,
que son desayuno para el beso.
Entre los hombros está
el cuello, río cálido
donde el beso se desnuda de cualquier maldecir
y empieza nadar dibujando sonrisas.
Entre los senos, con una variación de izquierda a derecha,
se esconde, como en una caja de regalos, el corazón,
eso no significa que no recibirá el beso,
claro que sí, ni hace falta tocarlo,
es bastante escucharlo latir...
Entre los brazos, así como suena,
hay todo lo que se puede abrazar
y allí el beso toma sus pasos con cuidado,
no vaya ser que se pierda antes de llegar
a la destinación.
Entre las piernas, como no lo vamos a saber,
está...les dejo que adivinen
y allí el beso descansa por un rato, aveces demasiado,
eso por que los besos suelen confundir los labios,
y también se va a tomar agua.
Cuando el mismo beso es travieso,
entonces gira por la curva de las nalguitas
y sube por la columna vertebral,
sube y sube,
hasta perderse en los bosques perfumados del cabello
de primavera, de verano, de otoño, de invierno.
porque, en cuanto falte, sube de precio.
Nadie se atreve construir un beso que lo pueda comprar cualquiera
pero yo, por mis necesidades,
me imagino como tendría que ser.
El beso más completo es un beso que se da
entre todas las partes del cuerpo que tienen duplicado.
Entre las orejas, un poco más arriba, está
la frente,
sitio plano adonde el beso camina con alegría,
como un niño en un campo verde, buscando saltamontes.
Entre los ojos, un poco más abajo, allí está
la nariz,
no muy confortable, por lo pequeño,
pero fresco por la brisa de aire.
Entre los labios pueden estar las palabras te quiero,
que son desayuno para el beso.
Entre los hombros está
el cuello, río cálido
donde el beso se desnuda de cualquier maldecir
y empieza nadar dibujando sonrisas.
Entre los senos, con una variación de izquierda a derecha,
se esconde, como en una caja de regalos, el corazón,
eso no significa que no recibirá el beso,
claro que sí, ni hace falta tocarlo,
es bastante escucharlo latir...
Entre los brazos, así como suena,
hay todo lo que se puede abrazar
y allí el beso toma sus pasos con cuidado,
no vaya ser que se pierda antes de llegar
a la destinación.
Entre las piernas, como no lo vamos a saber,
está...les dejo que adivinen
y allí el beso descansa por un rato, aveces demasiado,
eso por que los besos suelen confundir los labios,
y también se va a tomar agua.
Cuando el mismo beso es travieso,
entonces gira por la curva de las nalguitas
y sube por la columna vertebral,
sube y sube,
hasta perderse en los bosques perfumados del cabello
de primavera, de verano, de otoño, de invierno.
Última edición: