Chrix
Poeta que considera el portal su segunda casa
[video=youtube;aqAC0zDH1Ts]http://www.youtube.com/watch?v=aqAC0zDH1Ts[/video]
En el camino
Tras la vidriera de esta ruta ensortijada de carteles
cirros desnudos con grises músculos,
maniquíes de hojas secas pretendiendo ser invierno.
Ruedas frenéticas resolviendo el acertijo
escrito sobre el lienzo hormigonado.
El cielo cegó en venda densa al sol,
desesperado haz manoteó supervivencia
Ahogándose dentro de un nubarrón amodorrado.
Y así continué el viaje desheredado de color,
Tajándole la piel al viento sin llegar a su interior.
La ansiedad me cebó unos mates,
Copiloto en mi travesía mi asiento no disimuló,
la distancia que duele al respirar
El parabrisas estalló en llanto sin pañuelo
solo delgadas varillas niegan su hado
dejando ángulos de desconsuelo.
Confabulando con mi tablero voy viajando hacia ti,
La velocidad hace cosquillas las hierbas
recostadas en banquina alfombrada,
olvidadas como el canto de un peregrino solitario,
Que me espera al final?
Me encontraré con tu mirada pura como
un vástago,
o solo llegaré hasta mi horizonte,
para abrazar la soledad, ¿qué será de mí?
Que fue de ti! .
Aunque recuerde tu voz,
ha pasado mucha arena mareando al reloj.
Me amaras como antes?,
tanto como lo he olvidado yo.
Tantas preguntas preñadas de desesperación,
Lo cierto es que en este viaje se me va agrandando
el corazón
En el camino
Tras la vidriera de esta ruta ensortijada de carteles
cirros desnudos con grises músculos,
maniquíes de hojas secas pretendiendo ser invierno.
Ruedas frenéticas resolviendo el acertijo
escrito sobre el lienzo hormigonado.
El cielo cegó en venda densa al sol,
desesperado haz manoteó supervivencia
Ahogándose dentro de un nubarrón amodorrado.
Y así continué el viaje desheredado de color,
Tajándole la piel al viento sin llegar a su interior.
La ansiedad me cebó unos mates,
Copiloto en mi travesía mi asiento no disimuló,
la distancia que duele al respirar
El parabrisas estalló en llanto sin pañuelo
solo delgadas varillas niegan su hado
dejando ángulos de desconsuelo.
Confabulando con mi tablero voy viajando hacia ti,
La velocidad hace cosquillas las hierbas
recostadas en banquina alfombrada,
olvidadas como el canto de un peregrino solitario,
Que me espera al final?
Me encontraré con tu mirada pura como
un vástago,
o solo llegaré hasta mi horizonte,
para abrazar la soledad, ¿qué será de mí?
Que fue de ti! .
Aunque recuerde tu voz,
ha pasado mucha arena mareando al reloj.
Me amaras como antes?,
tanto como lo he olvidado yo.
Tantas preguntas preñadas de desesperación,
Lo cierto es que en este viaje se me va agrandando
el corazón