alfredo ajo gonzalez
Poeta fiel al portal
La primera vez nos unió el tren, después el avión,
que nosotros somos distancias a recorrer
de corazón a corazón ,peligros del pretender
y de estación en estación.
que nosotros somos distancias a recorrer
de corazón a corazón ,peligros del pretender
y de estación en estación.
Nuestro billete sin destino: borroso de tanto sudor.
Y la noche es eslabón que reconcilia al atardecer
con la mañana; cadena del amor tal vez humana,
que ninguno de los dos queremos romper.
Y la noche es eslabón que reconcilia al atardecer
con la mañana; cadena del amor tal vez humana,
que ninguno de los dos queremos romper.
¡Esclavos del querer!