alfredo ajo gonzalez
Poeta fiel al portal
Llegó ayer por la mañana un viajero,
inhaló aromas de nuestros jardines
caminando todos nuestros paseos,
bailó un vals en nuestra sala de baile.
Disfrutó y se ilustró en nuestros museos,
para él todo era nuevo, no pensaba
quedarse, era como un niño jugando
a labores, no pensada quedarse.
Descansó durmiendo en nuestro hospedaje
para irse luego en brumas y misterio
dejándonos con nuestro cementerio.
El alba lo vio partir sin anclaje.
El filósofo quedó meditando
¡ una lástima ¡ caviló el tendero
contando algunas monedas de menos.
No... no pensaba quedarse el viajero.
Replicaron las campanas a muerto,
celebró el cura un serio funeral,
el alcalde discurrió un nuevo puerto,
nació un niño en el flamante hospital.
Todos estaban serios se querían
quedar, ya pronto será carnaval,
volveremos a reír y a cantar,
hay que olvidar al viajero y su andar.
inhaló aromas de nuestros jardines
caminando todos nuestros paseos,
bailó un vals en nuestra sala de baile.
Disfrutó y se ilustró en nuestros museos,
para él todo era nuevo, no pensaba
quedarse, era como un niño jugando
a labores, no pensada quedarse.
Descansó durmiendo en nuestro hospedaje
para irse luego en brumas y misterio
dejándonos con nuestro cementerio.
El alba lo vio partir sin anclaje.
El filósofo quedó meditando
¡ una lástima ¡ caviló el tendero
contando algunas monedas de menos.
No... no pensaba quedarse el viajero.
Replicaron las campanas a muerto,
celebró el cura un serio funeral,
el alcalde discurrió un nuevo puerto,
nació un niño en el flamante hospital.
Todos estaban serios se querían
quedar, ya pronto será carnaval,
volveremos a reír y a cantar,
hay que olvidar al viajero y su andar.
Última edición: