Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
El vicio más perfecto para rendirnos,
el vicio más genial que nunca inventamos,
dos o tres palabras para herirnos
y un te quiero, que siempre oxidamos.
La noche es una excusa para desvestirnos,
la madrugada un mal día para besarnos,
somos francotiradores expertos en herirnos,
que se apiade de nosotros el dios de los cristianos.
Estamos en zona de guerra estando en la cama,
tiramos misiles fieros en nuestros labios,
soy el ogro idiota y tú una gentil dama,
yo un puñado de bandidos y tú un club de sabios.
El vicio más perfecto para despedirnos,
el vicio más longevo acampa con nosotros,
provoco un terremoto para sacudirnos
y tú escarbas con lágrimas lo que piensan los otros.
En pleno campo minado te lanzas a la ciega,
mientras que yo me quedo pegado a la muerte,
eres una santa, yo un demonio, nadie lo niega,
lástima que toparas conmigo, te deseo más suerte.
El vicio más perfecto estuvo a punto de rendirse
cuando se vio en el campo medio muerto,
buscó entre los escombros, tus labios para redimirse
pero a mi barco de velas, le cerraste tu puerto.
el vicio más genial que nunca inventamos,
dos o tres palabras para herirnos
y un te quiero, que siempre oxidamos.
La noche es una excusa para desvestirnos,
la madrugada un mal día para besarnos,
somos francotiradores expertos en herirnos,
que se apiade de nosotros el dios de los cristianos.
Estamos en zona de guerra estando en la cama,
tiramos misiles fieros en nuestros labios,
soy el ogro idiota y tú una gentil dama,
yo un puñado de bandidos y tú un club de sabios.
El vicio más perfecto para despedirnos,
el vicio más longevo acampa con nosotros,
provoco un terremoto para sacudirnos
y tú escarbas con lágrimas lo que piensan los otros.
En pleno campo minado te lanzas a la ciega,
mientras que yo me quedo pegado a la muerte,
eres una santa, yo un demonio, nadie lo niega,
lástima que toparas conmigo, te deseo más suerte.
El vicio más perfecto estuvo a punto de rendirse
cuando se vio en el campo medio muerto,
buscó entre los escombros, tus labios para redimirse
pero a mi barco de velas, le cerraste tu puerto.