Toda una larga vida,
perseguí sin descanso la razón,
que siempre se escabullía, se escurría,
nunca la encontré.
Ahora llama a la vieja puerta,
después de tantos años...
¿Para qué te quiero ahora?,
ya es tarde, ya no necesito nada.
Solo el sol de la mañana,
para repasar el viejo libro,
que ya quedó escrito.
perseguí sin descanso la razón,
que siempre se escabullía, se escurría,
nunca la encontré.
Ahora llama a la vieja puerta,
después de tantos años...
¿Para qué te quiero ahora?,
ya es tarde, ya no necesito nada.
Solo el sol de la mañana,
para repasar el viejo libro,
que ya quedó escrito.