nube blanca
Poeta que no puede vivir sin el portal
En pleno día en el bosque
se escucha cantar un grillo
y el calor no se soporta
ni bajo el pino.
Donde un viejo ruiseñor
borbotea con principios,
esperando aparearse
pronto en su nido.
Con su fuerte y bello canto
no siendo nada sencillo,
lo siente por fin la hembra
desde su olivo.
De color pardo su vientre
lo luce sin compromiso,
preparando así el cortejo
bajo el sombrío.
Entrando la oscura noche
su canto es un buen hechizo
y debe ser melodioso
sin advertirlo.
Su propósito lo alcanza
por ser bastante tranquilo
y a su hembra la ha conquistado
con muchos guiños.
Tere B.O
24-03-2015