EL VIENTO EN LOS CIPRESES
(Silva libre)
No busco recompensa
destinada a mi ser que es de cenizas,
si aquí, sobre el asfalto,
preciso del bocado como un potro
consciente en la ceguera
que no cambiaré nunca
por el sesgado ver de algunos tuertos.
Y cada cual que habite su espejismo
— el mío algunas veces casi toco—,
y cargue con el rédito en sus días.
Jamás pondré mi fe en un arquitecto
que negocie mis sueños trascendentes
a trueque de una sombra en la vejez.
Los senderos estrechos serán playas
cuando el cuello se libre
del yugo de la quejas.
Constructor de murallas es el miedo
que encarcelan lo único que importa
cuando mis manos libres las derriban.
Abierta tengo el alma
a la tierra y al aire, al agua, al fuego,
al verdor de los alamos y estrellas,
al logro que se alcanza
dejando por el peso huellas hondas.
Yo, minúscula ola en el Pacífico,
moriré sobre arena descansada;
mi medalla, dos fechas y mi nombre,
y una cruz, con el viento en los cipreses.
Salva González Moles
20/3/2026
(Silva libre)
No busco recompensa
destinada a mi ser que es de cenizas,
si aquí, sobre el asfalto,
preciso del bocado como un potro
consciente en la ceguera
que no cambiaré nunca
por el sesgado ver de algunos tuertos.
Y cada cual que habite su espejismo
— el mío algunas veces casi toco—,
y cargue con el rédito en sus días.
Jamás pondré mi fe en un arquitecto
que negocie mis sueños trascendentes
a trueque de una sombra en la vejez.
Los senderos estrechos serán playas
cuando el cuello se libre
del yugo de la quejas.
Constructor de murallas es el miedo
que encarcelan lo único que importa
cuando mis manos libres las derriban.
Abierta tengo el alma
a la tierra y al aire, al agua, al fuego,
al verdor de los alamos y estrellas,
al logro que se alcanza
dejando por el peso huellas hondas.
Yo, minúscula ola en el Pacífico,
moriré sobre arena descansada;
mi medalla, dos fechas y mi nombre,
y una cruz, con el viento en los cipreses.
Salva González Moles
20/3/2026
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