Octaviano Mundo
Poeta recién llegado
El viento; la nada etérea, vaga.
Mora los parajes, sin conocer su tacto.
Se inunda; se adentra en la caricia...
Pero no comprende el tacto.
Y busca entre el albor,
y la izada de las sombras;
y revuelve en los enseres
de su espíritu la duda.
Se disipa en el ciclón, y la tormenta
su pregunta. Se cierne en un azote
de inclemencia su respuesta.
El suspiro de un anhelo,
es un abismo celestial;
oscuro, como la ignorancia.
Ciego; como la muerte.
Solitario; como la nada.
Mora los parajes, sin conocer su tacto.
Se inunda; se adentra en la caricia...
Pero no comprende el tacto.
Y busca entre el albor,
y la izada de las sombras;
y revuelve en los enseres
de su espíritu la duda.
Se disipa en el ciclón, y la tormenta
su pregunta. Se cierne en un azote
de inclemencia su respuesta.
El suspiro de un anhelo,
es un abismo celestial;
oscuro, como la ignorancia.
Ciego; como la muerte.
Solitario; como la nada.
Última edición: