rodrigotoro
Poeta adicto al portal
Inmediatamente intentó desmaterializarse, pero no pudo: sus poderes angelicales volvían a él con cuenta gotas.
Dando rápidas zancadas cruzo delante de los vagabundos. Sin darse cuenta, o quizás por no conocerlas, metió un pie a un tapado desagüe: la gravedad hizo el resto. Estuvo tirado en aquella nauseabunda agua estancada de semanas en pleno suelo. Sintió como su pie se luxó; se puso de pie y salió lo más rápido que pudo de aquél callejón.
El frío arreciaba. Tenía sueño y estaba cansado. Pero el miedo, que azotaba su alma, ese miedo a lo desconocido, le mantenía alerta y despierto.
Quiso el destino, o quizás algo más, que la lluvia se dejara caer. pronto estuvo empapado. Comenzaba a sentir escalofríos. El pie le dolía mucho. Se lo revisó: el tobillo estaba hinchado
Aniky miró al cielo
- ¿están mirando, cierto?..¿se divierten desgraciados? ¡ni piensen que me amedrentan!-en ese momento un brazo fuerte surgido desde detrás de él se enrolló en su cuello. La falta de aire se sintió
Aniky pudo ver un filoso cuchillo sobre su rostro
-¡dame todo el dinero, o te mato!
- .¡suéltame imbécil humano!-un poderoso golpe dado con un grueso fierro impactó en el estomago del ángel; totalmente derrotado se dejó caer de rodillas al suelo adoptando la posición fetal; Una serie de violentos puntapiés y golpes de puño, a la vez que varios escupitajos cayeron
sobre él. A tirones le robaron el pijama, dejándolo desnudo en plena calle. el agua pegaba su verde cabello sobre el rostro; sus ojos permanecían sin pestañar apuntando un punto fijo
lloraba imperceptiblemente
cuando abrió los ojos estaba en unos cartones dentro de una habitación de madera. Era un sitio en extremo humilde; el olor del carbón de un brasero inundaba la estancia
-por fin despiertas peli verde .¿éres de Marte?-al enfocar el origen de aquella voz pudo ver una mujer delgada, de nariz aguileña y ojos pequeños que le observaba.
Pese a lo tosco de todo Aniky sintió alivio de estar en aquél lugar...
- .me pegaron esos desgraciados me duele todo...
-agradece que solo te pegaron ¿Cómo se te ocurre estar en ese lugar solo?
-yo soy solo ¡además podía con esos cobardes! bueno: gracias por traerme hasta acá.
-no es nada. la sopa está lista ¿me acompañas?
-¡claro: me suena la barriga de hambre!-a la mente de Aniky vino la imagen de Víctor buscándolo con un impermeable por las calles. Podía oírle, podía verle .Incluso podía sentir la sensación de la humedad ambiente y el olor de la piel mojada de su antiguo compañero de aventuras. Era extraño: aquella percepción extrasensorial la poseían los ángeles clase A
. y él, obviamente, no lo era .
Dando rápidas zancadas cruzo delante de los vagabundos. Sin darse cuenta, o quizás por no conocerlas, metió un pie a un tapado desagüe: la gravedad hizo el resto. Estuvo tirado en aquella nauseabunda agua estancada de semanas en pleno suelo. Sintió como su pie se luxó; se puso de pie y salió lo más rápido que pudo de aquél callejón.
El frío arreciaba. Tenía sueño y estaba cansado. Pero el miedo, que azotaba su alma, ese miedo a lo desconocido, le mantenía alerta y despierto.
Quiso el destino, o quizás algo más, que la lluvia se dejara caer. pronto estuvo empapado. Comenzaba a sentir escalofríos. El pie le dolía mucho. Se lo revisó: el tobillo estaba hinchado
Aniky miró al cielo
- ¿están mirando, cierto?..¿se divierten desgraciados? ¡ni piensen que me amedrentan!-en ese momento un brazo fuerte surgido desde detrás de él se enrolló en su cuello. La falta de aire se sintió
Aniky pudo ver un filoso cuchillo sobre su rostro
-¡dame todo el dinero, o te mato!
- .¡suéltame imbécil humano!-un poderoso golpe dado con un grueso fierro impactó en el estomago del ángel; totalmente derrotado se dejó caer de rodillas al suelo adoptando la posición fetal; Una serie de violentos puntapiés y golpes de puño, a la vez que varios escupitajos cayeron
sobre él. A tirones le robaron el pijama, dejándolo desnudo en plena calle. el agua pegaba su verde cabello sobre el rostro; sus ojos permanecían sin pestañar apuntando un punto fijo
lloraba imperceptiblemente
cuando abrió los ojos estaba en unos cartones dentro de una habitación de madera. Era un sitio en extremo humilde; el olor del carbón de un brasero inundaba la estancia
-por fin despiertas peli verde .¿éres de Marte?-al enfocar el origen de aquella voz pudo ver una mujer delgada, de nariz aguileña y ojos pequeños que le observaba.
Pese a lo tosco de todo Aniky sintió alivio de estar en aquél lugar...
- .me pegaron esos desgraciados me duele todo...
-agradece que solo te pegaron ¿Cómo se te ocurre estar en ese lugar solo?
-yo soy solo ¡además podía con esos cobardes! bueno: gracias por traerme hasta acá.
-no es nada. la sopa está lista ¿me acompañas?
-¡claro: me suena la barriga de hambre!-a la mente de Aniky vino la imagen de Víctor buscándolo con un impermeable por las calles. Podía oírle, podía verle .Incluso podía sentir la sensación de la humedad ambiente y el olor de la piel mojada de su antiguo compañero de aventuras. Era extraño: aquella percepción extrasensorial la poseían los ángeles clase A
. y él, obviamente, no lo era .