rodrigotoro
Poeta adicto al portal
Cuando Víctor regresò a casa y aparcó su auto, ingresó. Encontró la puerta junta. Una cierta inquietud le sobrevino
avanzó, y al poco dio un involuntario golpe a una botella vacía. Al mirar comprobó que eran tres los envases alcohólicos que estaban desperdigados en el suelo.
- .maldita sea...¿Aniky?-y claro, nadie respondiò.
El embriagado y peli verde ángel iba saltando y planeando con los brazos abiertos por las calles. Vestía una camisa y un pantalón que había sacado del closet de su anfitrión. A cada paso se tambaleaba; sin embargo estaba feliz...sonreìa como un niño
- .que sensación tan agrada agradable ¡hip!....-el curioso espectáculo era observado desde una camioneta azul
Sus ocupantes se mantenían atentos...
- oye, mira a ese chico .concuerda con los gustos del cliente
-..si, es bastante bien parecido. ¿Qué edad tendrá?..
-que importa. Sin duda va a pagar bien...preparate cuàndo se acerque lo pescamos...
-me parece bien...-ignorante y difuso, el àngel continuo con sus saltos y tarareos. Lo hacia en su lengua nativa, una suerte de jerigoncio intraducible
Y al cruzar frente al vehiculo la puerta lateral se abrió. Dos corpulentos tipos sujetaron fuertemente a Aniky y lo tiraron en calidad de bulto al interior. Un paño con abundante clorofòrmo evitò mayores resistencias...
El vehiculo se puso en movimiento .
Cuando abrió los ojos estaba sobre un colchón sucio y cuyos resortes se escapaban rebeldemente.
Lo primero que sintió fue una indescriptible sensación estomacal: y a los pocos segundos vomitò sobre el suelo...se sentia horrible...
- ¡rayos, que dolor de cabezaa!....me recuerda a las charlas de los monitores de conducta del paraíso -la puerta se abrió. Un hombre gordo, calvo y pésimamente afeitado ingresó
- ¡eres un cerdo!..¡Tú tendrás que limpiar todo esto!
-¿quién eres tú?
-Un amigo. Dime, ¿como te llamas mocoso?
- .Aniky. clase D...¡me siento fatal!
-como no, si tomaste whisky y vino ¿eres loco?
- .¡lo que digas, pero habla despacito me duele la cabeza y el estómago!
- hoy es tu dìa de suerte. Tendràs la posibilidad de ganar mucho dinero
- .yo quiero conocer el mundo .¡hip!
-¡descuida. Podràs tenerlo todo!-la mirada sardònica de aquel hombre brillò. Aniky siguió vomitando .
- .maldita sea...¿Aniky?-y claro, nadie respondiò.
El embriagado y peli verde ángel iba saltando y planeando con los brazos abiertos por las calles. Vestía una camisa y un pantalón que había sacado del closet de su anfitrión. A cada paso se tambaleaba; sin embargo estaba feliz...sonreìa como un niño
- .que sensación tan agrada agradable ¡hip!....-el curioso espectáculo era observado desde una camioneta azul
Sus ocupantes se mantenían atentos...
- oye, mira a ese chico .concuerda con los gustos del cliente
-..si, es bastante bien parecido. ¿Qué edad tendrá?..
-que importa. Sin duda va a pagar bien...preparate cuàndo se acerque lo pescamos...
-me parece bien...-ignorante y difuso, el àngel continuo con sus saltos y tarareos. Lo hacia en su lengua nativa, una suerte de jerigoncio intraducible
Y al cruzar frente al vehiculo la puerta lateral se abrió. Dos corpulentos tipos sujetaron fuertemente a Aniky y lo tiraron en calidad de bulto al interior. Un paño con abundante clorofòrmo evitò mayores resistencias...
El vehiculo se puso en movimiento .
Cuando abrió los ojos estaba sobre un colchón sucio y cuyos resortes se escapaban rebeldemente.
Lo primero que sintió fue una indescriptible sensación estomacal: y a los pocos segundos vomitò sobre el suelo...se sentia horrible...
- ¡rayos, que dolor de cabezaa!....me recuerda a las charlas de los monitores de conducta del paraíso -la puerta se abrió. Un hombre gordo, calvo y pésimamente afeitado ingresó
- ¡eres un cerdo!..¡Tú tendrás que limpiar todo esto!
-¿quién eres tú?
-Un amigo. Dime, ¿como te llamas mocoso?
- .Aniky. clase D...¡me siento fatal!
-como no, si tomaste whisky y vino ¿eres loco?
- .¡lo que digas, pero habla despacito me duele la cabeza y el estómago!
- hoy es tu dìa de suerte. Tendràs la posibilidad de ganar mucho dinero
- .yo quiero conocer el mundo .¡hip!
-¡descuida. Podràs tenerlo todo!-la mirada sardònica de aquel hombre brillò. Aniky siguió vomitando .