Busqué mi libertad desde la infancia
pude hallarla en los cuentos y en mis sueños.
Contra la realidad guardé distancia
y en volar puse todos mis empeños.
Desde niña ya supe de barrotes
¡Para dejar el nido has de volar!
Si lo olvidas mejor será que anotes,
la libertad que sientes al viajar.
Al saber que sin alas no habrá cielo
las busqué con tesón en el almario y
entonces comprendí con desconsuelo:
Nacen las alas del esfuerzo diario.
Que es bajo el cielo azul y sobre el mar
donde mi último sueño he de librar.
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