Camy
Camelia Miranda
Sembrado,
bajo el tono de antiguas flores,
con aquella voz de estampilla
y el impulso de sus manecillas,
queriendo atrapar las estrellas.
De letras, hasta el delirio,
de nubes que no olvido,
revelando el sello de esquinas cortantes,
atreviéndose a tocarme
con su azul añejo,
sobrevolando el estallido en mis mejillas.
Y entonces,
se viene este querer de nuevo;
que sea sólo mañanas,
de secreta y tibia saliva,
y retozar en las manos su único aire…
Así te columpias en las páginas de mi diario,
reditando las brechas de la tarde.
No sé si es mi alma cansada,
privilegio, libre albedrío
¡qué sé yo!
Son tantos kilómetros que desaparecen…
Julio 02, 2022
Camelia Miranda
bajo el tono de antiguas flores,
con aquella voz de estampilla
y el impulso de sus manecillas,
queriendo atrapar las estrellas.
De letras, hasta el delirio,
de nubes que no olvido,
revelando el sello de esquinas cortantes,
atreviéndose a tocarme
con su azul añejo,
sobrevolando el estallido en mis mejillas.
Y entonces,
se viene este querer de nuevo;
que sea sólo mañanas,
de secreta y tibia saliva,
y retozar en las manos su único aire…
Así te columpias en las páginas de mi diario,
reditando las brechas de la tarde.
No sé si es mi alma cansada,
privilegio, libre albedrío
¡qué sé yo!
Son tantos kilómetros que desaparecen…
Julio 02, 2022
Camelia Miranda
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