Simón333
Poeta asiduo al portal
La caravana maldita
era como un ave de rapiña
que surcando las alturas
escuadriñaba las distancias
Llegó el Cóndor de la noche
en su furioso aletear
portaba escrita
en sus alas de cuchillos
afilados ... la muerte
Dormían en sus lechos,
inocentes encausados,
sin saber que la vida
dependía de una mirada,
de un dedo..de un gesto
Las sombras cómplices
le arrancaban murmullos
a la distancia
como súplicas
de amanecida
El Puma, ave negra
sedienta de sangre
giraba en la noche,
se retorcía en el aire,
portando en su vientre
los herederos de la infamia
Fué el Norte,
fué Calama,
fué a Chile,
fué al mundo
a quienes
golpearon
esa noche
El ave sanguinaria
remontaba
su vuelo demencial,
dejando atrás
estelas de vidas
aún flotando en el aíre
Arellano
se llamaba
el soberbio
asesino
El desierto
fué el lugar,
donde
la muerte
avergonzada
se sentó...
A llorar
Simón Reyes
era como un ave de rapiña
que surcando las alturas
escuadriñaba las distancias
Llegó el Cóndor de la noche
en su furioso aletear
portaba escrita
en sus alas de cuchillos
afilados ... la muerte
Dormían en sus lechos,
inocentes encausados,
sin saber que la vida
dependía de una mirada,
de un dedo..de un gesto
Las sombras cómplices
le arrancaban murmullos
a la distancia
como súplicas
de amanecida
El Puma, ave negra
sedienta de sangre
giraba en la noche,
se retorcía en el aire,
portando en su vientre
los herederos de la infamia
Fué el Norte,
fué Calama,
fué a Chile,
fué al mundo
a quienes
golpearon
esa noche
El ave sanguinaria
remontaba
su vuelo demencial,
dejando atrás
estelas de vidas
aún flotando en el aíre
Arellano
se llamaba
el soberbio
asesino
El desierto
fué el lugar,
donde
la muerte
avergonzada
se sentó...
A llorar
Simón Reyes
Última edición: