Diversidad es Amor, puesto que la Felicidad de Eón ( el Absoluto ), es la diversidad de sus hijos. Hay razas de todo tipo, en cada mundo habitado. La raza Anunnaki es reptiliana, y de origen extraterrestre. Concibieron la tecnología, hace milenios. Y desarrollaron el elixir de la eterna Juventud. Que los humanos conocimos como Manná egipcio, y se compone de oro, rodio e iridio monoatómicos. Esos metales, en ese estado vibratorio, refuerzan la cadena de ADN, en las células de animales y plantas, siempre y cuándo tomen una pequeña dosis. Así, las naranjas, las nueces y todo tipo de frutos, crecen más vigorosamente. Y el hombre vuelve a tener sus dientes fuertes y su aspecto, juvenil. Por ello, Henoc fue un patriarca que vivió durante 365 años.
Los Anunnaki encontraron el modo de emparentar con el Homo Sapiens Sapiens terrestre, y tuvieron hijos en común. Así, algunos faraones egipcios tenían la cabeza alargada, hacia atrás. Y hay leyendas acerca de las casas reales de Europa, que explican que constituyen 13 linajes de sangre, que son reptilianos puros.
Entonces, en los Estados Unidos de América, aparecen los Illuminati, que fueron fundados en Baviera, en 1776. Esta sociedad secreta, según algunos estudiosos, acoge a los híbridos entre reptiliano y humano, que no son tenidos en cuenta, como monarcas. Y los Illuminati se asocian con los masones, con tal de prevalecer sobre la Iglesia Católica, a la cuál menosprecian, porque creen, honestamente, que Satanás es más fiable que el Creador. O sea, que Eón.
No obstante, Satanás sigue siendo Ego.
Nada más.
Complejo de superioridad ( numérica ).
El afán de ser pueblo, algún día. Ser nación. Y por ende, ser raza.
Reproducción. Un mandato universal, que todos llevamos dentro, y que nos hace comportarnos a veces, como bestias. Somos bestias, porque nos sentimos protagonistas de una historia que, en realidad, es de todos. O sea que la verdad, es que somos espectadores. Luego por tanto, no hay por qué dejar a muchas mujeres, embarazadas, ni tampoco tener un harén de concubinas.
Pero ese Ego, o Satanás, o 666, es así.
Poseer, controlar, multiplicarnos, invadir, protagonizar, secuestrar, forzar, violar, aparentar, fingir...
¡ Máscaras !
Entonces, en conclusión, podemos decir que " sin máscaras, tú eres un hijo de Dios, dentro de su diversidad. " Y ya está.
Hijo de Eón. Seas Anunnaki, Illuminati, faraón, masón, eclesiástico, sacerdote humano, chimpancé, olivo, encina, tiburón, o E. T. el Extraterrestre. Da igual. Todos son bienvenidos, porque todos somos Uno.