Lord Vélfragor
Poeta adicto al portal
Guardo tus lágrimas,
guardo tus sollozos,
entre lánguidas horas,
en un cofre sellado,
Plateadas gotas,
que rompen mi alma,
al saber que aún sufres...
por él... no por mí...
Tu olvido es completo,
tu llanto interminable,
por quien tú me has dejado,
ahora él se ha marchado...
Con rojizos ojos,
tu desesperación completa,
al saberte sola...
como tú me dejaste...
Escucho tus ruegos,
con el corazón atravesado,
por un amor mal pagado,
que se ríe en tu cara...
Pidiendo en su nombre,
olvidando del todo el mío,
¿No es tristeza completa?
¡Amar a quién no te ama!
¡Y despreciar al que lo hace!
Conjugación de sentimientos,
que termina siempre en tragedia,
ironías del alma... ironías del amor...
Jugaste tus cartas,
el comodín creíste sacar,
solo para recibir las amargas espadas,
a ti reina de corazones...
Llora los mares...
llora los ríos...
y aún en tempestades,
se escuche tu grito,
Una agonía... una muerte,
¿Que quedó de él?
¡Nada! ¡Nada! ¡Nada!
¿Que quedó de mi?
¡Corazón roto!
consolando tú pena...
con beso frío...
con miradas muertas...
Acabe de una buena vez mi obra,
entre tinta y papel,
entre lágrimas y.... olvido...
L.V.
guardo tus sollozos,
entre lánguidas horas,
en un cofre sellado,
Plateadas gotas,
que rompen mi alma,
al saber que aún sufres...
por él... no por mí...
Tu olvido es completo,
tu llanto interminable,
por quien tú me has dejado,
ahora él se ha marchado...
Con rojizos ojos,
tu desesperación completa,
al saberte sola...
como tú me dejaste...
Escucho tus ruegos,
con el corazón atravesado,
por un amor mal pagado,
que se ríe en tu cara...
Pidiendo en su nombre,
olvidando del todo el mío,
¿No es tristeza completa?
¡Amar a quién no te ama!
¡Y despreciar al que lo hace!
Conjugación de sentimientos,
que termina siempre en tragedia,
ironías del alma... ironías del amor...
Jugaste tus cartas,
el comodín creíste sacar,
solo para recibir las amargas espadas,
a ti reina de corazones...
Llora los mares...
llora los ríos...
y aún en tempestades,
se escuche tu grito,
Una agonía... una muerte,
¿Que quedó de él?
¡Nada! ¡Nada! ¡Nada!
¿Que quedó de mi?
¡Corazón roto!
consolando tú pena...
con beso frío...
con miradas muertas...
Acabe de una buena vez mi obra,
entre tinta y papel,
entre lágrimas y.... olvido...
L.V.