Víctor Mileo
Poeta adicto al portal
Mujer de los arcos del sol
te me partes como láminas
de pizarras en tejados ardientes cual rasgadura
de un tejido maltratado.
Durmiente herida, ligazón
del ánfora que delata cruces en el pergamino
de la espalda, vértebras, teclas de un piano llorando una melodía
de arbitrarias seducciones
escurriéndose por el tobogán del cuello, caricia de la vida que el cinc dilatado hace huella del pianista
merodeador, ágil lívido sostenida en el aire como grito de cometa.
Banderolas de un sabor
transformando el viento seminal en tu matriz
en esa belleza sostenida
de la gaviota cuando otea
la proa de la barca, el puerto anhelado.
ESCUPIENDO al océano
la flora de los balcones,
como labios de mujer
Frondosos de deseo
intacto.
Llega la ola navegada de mi voz al altar de tu sonrisa.Playa final no se pronuncia difuso el sollozo
de estímulos. Elegancia
del concierto delator.
te me partes como láminas
de pizarras en tejados ardientes cual rasgadura
de un tejido maltratado.
Durmiente herida, ligazón
del ánfora que delata cruces en el pergamino
de la espalda, vértebras, teclas de un piano llorando una melodía
de arbitrarias seducciones
escurriéndose por el tobogán del cuello, caricia de la vida que el cinc dilatado hace huella del pianista
merodeador, ágil lívido sostenida en el aire como grito de cometa.
Banderolas de un sabor
transformando el viento seminal en tu matriz
en esa belleza sostenida
de la gaviota cuando otea
la proa de la barca, el puerto anhelado.
ESCUPIENDO al océano
la flora de los balcones,
como labios de mujer
Frondosos de deseo
intacto.
Llega la ola navegada de mi voz al altar de tu sonrisa.Playa final no se pronuncia difuso el sollozo
de estímulos. Elegancia
del concierto delator.