ELEGÍ LA FORMA QUE DA LUZ
Elegí la forma que da luz
al viento perverso
que recorre tu espalda
y bendice la escotilla
del silencio.
Elegí el útero de mi alma
para guardar la serena favila
de tu sonrisa
y para que fueras exacta en el paraíso
que reaviva mis esqueletos
te puse nombre de piedra, volcán
y lava…y cave hondo en las lilas angustiosas
donde se cimbraban tus piernas
y se ataba la última cruz del invierno.
Te busqué en los estertores
colmados de otoños crudos, tendido
en una mesa de cal y fuego.
Para morder el bozal de la noche
y las lunas de tu cuerpo
te llamé
con voz de serpiente
y te agité de nitrosos colores con mi lengua.
No debería buscarte pero solo en ti
encuentro el lagar para la danza de mis pies.
El frío tiene el peso
de tus besos cuando estás ausente,
cuando de querer te deshaces
en la nimia molécula que corre
por el mármol de mis brazos.
La mesa de viento deja su memoria
entre los yunques de la tarde;
por la súbita nostalgia se atosigan
las horas mezcladas de bohemia.
Yo sé de tus silencios
coronados de estrellas blandas,
de pisos donde el aíre se sienta
a oír la triste balada de tu guitarra.
Elegí tu voz y el sino inmoral
de tu joven locura;
elegí ser Yo en los residuos
que pasan por tu sangre,
elegiste ser tú
el sorbo del silencio que pasará siempre
por mi boca.
( Amiga, Nathalia, con mucho cariño te dejo estás lineas)
Felices fiestas junto a los tuyos.
Melipilla, 24/12/2019
Eban
Última edición: