chc
Christian
Hoy elegí
como tantas otras noches
en que la soledad es una compañía
sincera y anheladamente momentánea,
salir de la cornisa de esta oscuridad
que sube y baja
por los anales de mi prehistoria.
Resumiendo,
hoy elegí pensarte.
Aunque los ojos azules
que seguramente seguís teniendo
ahora parezcan un pantano
o un terreno baldío
o una cárcel abandonada;
aunque tu fantasmagórica imagen
levite hasta esta ventana de miedos valientes
seguida por el séquito de pies descalzos
que cosquilleaban con los míos
y acaso porque la mañana
esta aún tan lejos,
y quizá en honor a aquellas esperas
que compartieron nuestros desvelos,
elegí pensarte.
No es una elección de esas
en las que muchos candidatos
miden fuerzas sin sentido.
Quizá esta elección
solo comparta con esas
el sin sentido.
Lo cierto es que
como tantas otras noches
en que mi soledad de vos
es la única salida que concibo,
lo lógico es que quiera
que ese espacio ostentosamente vacío,
se llene con lo mismo que lo hacía
inaceptablemente pequeño.
Aunque las manos tiernas
que ciertamente seguirán tiernas
ahora sean dos tranvías arrumbados
un juego azarosamente aburrido,
diez dedos desolados,
y tal vez porque la noche pase,
lenta pero pase
y yo me quede,
acostumbrado a esta memoria
que no es ni siquiera oscura,
ni siquiera triste,
tal vez por esto
y porque a pesar de esto
tu recuerdo es un presente
de pasados auspiciosos,
hoy
elegí
pensarte.
como tantas otras noches
en que la soledad es una compañía
sincera y anheladamente momentánea,
salir de la cornisa de esta oscuridad
que sube y baja
por los anales de mi prehistoria.
Resumiendo,
hoy elegí pensarte.
Aunque los ojos azules
que seguramente seguís teniendo
ahora parezcan un pantano
o un terreno baldío
o una cárcel abandonada;
aunque tu fantasmagórica imagen
levite hasta esta ventana de miedos valientes
seguida por el séquito de pies descalzos
que cosquilleaban con los míos
y acaso porque la mañana
esta aún tan lejos,
y quizá en honor a aquellas esperas
que compartieron nuestros desvelos,
elegí pensarte.
No es una elección de esas
en las que muchos candidatos
miden fuerzas sin sentido.
Quizá esta elección
solo comparta con esas
el sin sentido.
Lo cierto es que
como tantas otras noches
en que mi soledad de vos
es la única salida que concibo,
lo lógico es que quiera
que ese espacio ostentosamente vacío,
se llene con lo mismo que lo hacía
inaceptablemente pequeño.
Aunque las manos tiernas
que ciertamente seguirán tiernas
ahora sean dos tranvías arrumbados
un juego azarosamente aburrido,
diez dedos desolados,
y tal vez porque la noche pase,
lenta pero pase
y yo me quede,
acostumbrado a esta memoria
que no es ni siquiera oscura,
ni siquiera triste,
tal vez por esto
y porque a pesar de esto
tu recuerdo es un presente
de pasados auspiciosos,
hoy
elegí
pensarte.