Monsieur de Sans-Foy
Poeta recién llegado
Don Hipólito Ortúzar Capdevila y Montero,
de la Orden de Malta fue leal caballero,
gentilhombre de cámara de Juan Carlos I,
respetado erudito, maricón y soltero.
En un piso heredado de la calle Serrano,
habitó con su hermana, habitó con su hermano,
y también cohabitaba con un cierto fulano
que venía los Jueves a tocarles el piano.
Fue rapsoda elegante, de pulida oratoria:
cien romances sabía recitar de memoria.
Pero sólo una cosa le llevaba a la euforia,
y era usar maquillajes a lo Alaska y Fangoria.
Militar de carrera, pues llegó a coronel,
no se ha visto otro porte más castrense que aquél.
General no le hicieron, porque todo el cuartel
le llamaba, en secreto, doña Meyer (Raquel)
Hoy ha muerto en su lecho, de una arritmia diastólica
mas, el alma se libra de asechanza diabólica,
pues Hipólito Ortúzar, de familia católica,
recibió la piadosa Bendición Apostólica.