Julieta Iallorenzi
Poeta recién llegado
Dos dioses
En un templo,
Dos almas
En un solo cuerpo.
Como una célula
Se dividió,
Como un vidrio
Se fragmentó,
Como el universo
En el Big bang
Se partió,
Para que uno
Fueran dos
Y dos el infinito.
Como Nadir y Cenit,
Cuásar y púlsar,
Kali y Parvati,
Jakin y Boaz,
Gumor y Elsin.
Uno usa de espejo
Las aguas cristalinas
De los sentimientos
Más diáfanos y puros,
Su rostro se dibuja
En las nubes del cielo,
Su sonrisa es
El mapa secreto
Hacia el paraíso
¡Su existencia la festejo,
Ojalá mi cuerpo
Fuera su lecho!
Otro ve su reflejo
En la cera de las velas
De pasión derretidas,
En las lágrimas derramadas
Por la belleza estropeada,
En los cuchillos
Que lo aputan
Con la sangre derramada
¡Con solo verlo
Se invierte el crucifijo
En mi pecho!
Uno es sombra
El otro brillo,
Uno es incendio
Y el otro el cerillo,
Uno tiene ruinas
En su corazón
El otro construye
Castillos de oro
Con sus puertas
Siempre abiertas
Para el divino perdón.
Uno crea
Y el otro destruye,
Pero nadie jamás
De él huye,
Es atrapante
Como la seda
De una telaraña
Te envuelve
Como una serpiente
Que te cautiva
Y te daña,
Es hipnótico
Como un metrónomo,
Magnético
Como el Sol,
Todo gira a su alrededor
Podrías sacrificarlo todo
Por cualquiera de ellos dos.
En un mundo
Sin palabras
De aliento,
Es la brisa
Que inspiró
Mi canto.
Es el viento
Que acalló
Mi lamento,
Es el extintor
De mi incendio,
Es el salvavidas
Milagroso
En medio de un naufragio.
Mi sufrimiento
No fue en vano,
En un mundo
Que me dio la espalda
Al fin hubo una mano.
Yo era solo una flor
Eclipsada por las sombras
Y cuando su luz
Me tocó, me rayó
Algunos de mis pétalos
Quemó, sin embargo
Me sentí elegida
Por los rayos del Sol.
¿Acaso el Diablo no es
Solo Dios teniendo un mal día,
La justicia vengándose?
¿Acaso el odio no es
La otra cara del amor?
Elsin y gumor,
Una moneda bailando
En un giro eterno
Tan ambivalente,
Intentando abrazarse
Con su otra mitad.
Hoy al fin
Besó su dualidad,
Hoy por fin
En un abrazo
Se fundió su eternidad.
Dos dioses
En un templo,
Dos almas
En un solo cuerpo.
Encadenando y liberando,
Batallando y amando,
Mas allá del tiempo.
Elsin y Gumor
Yo era solo una flor
Eclipsada por las sombras
Y cuando su luz me quemó
Me sentí elegida
Por los rayos del Sol,
Por un amor superior.
Julieta Iallorenzi
18/08/2025
En un templo,
Dos almas
En un solo cuerpo.
Como una célula
Se dividió,
Como un vidrio
Se fragmentó,
Como el universo
En el Big bang
Se partió,
Para que uno
Fueran dos
Y dos el infinito.
Como Nadir y Cenit,
Cuásar y púlsar,
Kali y Parvati,
Jakin y Boaz,
Gumor y Elsin.
Uno usa de espejo
Las aguas cristalinas
De los sentimientos
Más diáfanos y puros,
Su rostro se dibuja
En las nubes del cielo,
Su sonrisa es
El mapa secreto
Hacia el paraíso
¡Su existencia la festejo,
Ojalá mi cuerpo
Fuera su lecho!
Otro ve su reflejo
En la cera de las velas
De pasión derretidas,
En las lágrimas derramadas
Por la belleza estropeada,
En los cuchillos
Que lo aputan
Con la sangre derramada
¡Con solo verlo
Se invierte el crucifijo
En mi pecho!
Uno es sombra
El otro brillo,
Uno es incendio
Y el otro el cerillo,
Uno tiene ruinas
En su corazón
El otro construye
Castillos de oro
Con sus puertas
Siempre abiertas
Para el divino perdón.
Uno crea
Y el otro destruye,
Pero nadie jamás
De él huye,
Es atrapante
Como la seda
De una telaraña
Te envuelve
Como una serpiente
Que te cautiva
Y te daña,
Es hipnótico
Como un metrónomo,
Magnético
Como el Sol,
Todo gira a su alrededor
Podrías sacrificarlo todo
Por cualquiera de ellos dos.
En un mundo
Sin palabras
De aliento,
Es la brisa
Que inspiró
Mi canto.
Es el viento
Que acalló
Mi lamento,
Es el extintor
De mi incendio,
Es el salvavidas
Milagroso
En medio de un naufragio.
Mi sufrimiento
No fue en vano,
En un mundo
Que me dio la espalda
Al fin hubo una mano.
Yo era solo una flor
Eclipsada por las sombras
Y cuando su luz
Me tocó, me rayó
Algunos de mis pétalos
Quemó, sin embargo
Me sentí elegida
Por los rayos del Sol.
¿Acaso el Diablo no es
Solo Dios teniendo un mal día,
La justicia vengándose?
¿Acaso el odio no es
La otra cara del amor?
Elsin y gumor,
Una moneda bailando
En un giro eterno
Tan ambivalente,
Intentando abrazarse
Con su otra mitad.
Hoy al fin
Besó su dualidad,
Hoy por fin
En un abrazo
Se fundió su eternidad.
Dos dioses
En un templo,
Dos almas
En un solo cuerpo.
Encadenando y liberando,
Batallando y amando,
Mas allá del tiempo.
Elsin y Gumor
Yo era solo una flor
Eclipsada por las sombras
Y cuando su luz me quemó
Me sentí elegida
Por los rayos del Sol,
Por un amor superior.
Julieta Iallorenzi
18/08/2025